Un equipo es una agrupación de personas, con habilidades complementarias unidas por un ideal común, que trabajarán de forma organizada, responsable y comprometida.
Para que el trabajo en equipo dé los resultados esperados, se requiere:
- Tener Confianza: Es importante la confianza mutua ya que no sólo compartimos actividades y tareas, en ocasiones, de gran responsabilidad, sino también información confidencial, dinero, etc.
- Conocer las fortalezas de cada uno: De esta manera aseguraremos que la labor encomendada a cada uno sea para la cual esté capacitado y le guste, lo cual se reflejará en su rendimiento y cumplimiento de las metas propuestas.
- Reconocer que todos tienen capacidades y pueden apoyar al otro cuando se requiere. Si bien en todo equipo hay un líder que cumple las funciones de dirección, de alguna manera todos sus miembros pueden ejercer un liderazgo en lo que manejan y apoyar al líder cuando se presenten dificultades. Para cumplir con esto es necesario que estemos constantemente capacitándonos a fin de tener el conocimiento requerido al momento de apoyar a otro miembro del equipo.
- Buena comunicación: Todos los miembros del equipo deben estar enterados de lo que se hace, de las tareas a realizar, las dificultades que se presenten, etc. De la misma manera, compartir nuestros conocimientos con el resto de miembros del equipo.la comunicación entre los miembros de un equipo debe ser permanente.
- Las tareas y responsabilidades asignadas a cada miembro deben ser claras y precisas. Que todos sepan qué le corresponde hacer, así como estar enterados y comprometidos con la misión y la visión del grupo. Los roles de cada uno deben ser claros y definidos.
- Responsabilidad Y Compromiso: Saber que cada acción nuestra es sólo una parte que está ligada con las acciones de los demás y que todas juntas nos llevarán al logro de nuestros objetivos. Esto implica que cumplamos con lo asignado en el momento requerido. Si incumplimos con nuestra parte, resultará afectado el trabajo de todos los demás. Debe existir un compromiso total con el equipo, dar la batalla con cada reto que tengamos hasta el final, o sea, enfocarnos en nuestro objetivo final y hacer todo lo q sea necesario para cumplirlo, no abandonarlo ante la primera dificultad.
- Comprensión y Tolerancia: Tener siempre presente que no somos iguales y que siempre surgirán diferencias en las maneras de pensar y actuar, respetar las opiniones diferentes a las nuestras con una actitud abierta aceptando que el otro, también puede tener razón.
- Tener una buena actitud: Es muy importante que el ambiente de trabajo sea amistoso de lo contrario no habrá motivación par trabajar con los demás y muy seguramente si entre dos o más personas existen diferencias sin solucionar, no habrá colaboración entre ellas, lo cual es fundamental para el logro de objetivos.
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viernes, 11 de febrero de 2011
jueves, 4 de noviembre de 2010
NUESTRO COMPROMISO ES VERDE
CARTA DE SERGIO FAJARDO A LA COMUNIDAD:
Hola,
Este es mi último mensaje como líder de Compromiso Ciudadano. El 5 de noviembre, once años atrás, empezamos a construir este sueño. Aquellos primeros años fueron los de la famosa frase que nos repetían una y otra vez: "Locos soñadores, es imposible". Queríamos hacer una política diferente para llegar al poder por un camino alternativo y liderar la transformación de Medellín. Lo logramos.
Demostramos el significado de una acción política donde son "los medios los que justifican el fin", en contraposición con la habitual práctica de "el Fin justifica los medios". Le dimos sentido a la palabra transparencia en el ejercicio de la gestión pública y mostramos con nuestros actos el significado de la expresión "No tenemos precio, tenemos principios y dignidad". Apoyados en el poder de la ingenuidad, lideramos una transformación poderosa y construimos la esperanza. Después salimos a encontrarnos con personas y organizaciones por toda Colombia que compartían esta mirada de la política y de lo público. Formamos la gran familia de Compromiso Ciudadano por Colombia. Nuestra riqueza política es la confianza que construimos paso a paso por todo el país.
Hemos madurado, aprendimos de otras experiencias, compartimos con personas valiosas con diferentes procedencias, nos vinculamos a la Ola Verde que se convirtió en un fenómeno que recogió la expresión de tanta gente que no se resigna a aceptar la inevitabilidad de una clase política que vive en función del clientelismo y la corrupción.
Este 7 de noviembre nos integramos al Partido Verde, para compartir nuestros sueños con los de tantas personas que hemos conocido en este recorrido, para organizarnos en todos los rincones de Colombia, para seguir buscando el poder en el partido que vamos a construir para que sea la expresión de la política del siglo XXI, que recoge el espíritu de una ciudadanía libre, que se expresa de múltiples formas, que sueña, que enfrenta maquinarias poderosas con el poder de las ideas, del conocimiento, de la convicción, de la transparencia y de la innovación permanente. El partido de la confianza y la responsabilidad.
Muchas gracias a todas aquellas personas que han aportado de manera generosa a la construcción de este sueño. Seguimos la ruta que nos trazamos, con la misma alegría y convicción. Ahora nuestra familia es el partido Verde, nuestro compromiso es Verde. Empezamos otra página en la que vamos a ser protagonistas que nos traerá muchas satisfacciones, ahí estaremos: desde hoy nuestro compromiso es Verde.
Un saludo,
Sergio Fajardo V.
PD: El domingo en el Centro de Convenciones Compensar en Bogotá a partir de las 9am podrán acompañarnos al acto protocolario de ingreso al Partido Verde. El acto es abierto y no se requiere inscripción. Si no pueden estar físicamente pueden conectarse a la página del Partido PARTIDO VERDE . Esperen todos los detalles sobre el Sello Verde, las reglas de juego para participar y nuestra estrategia para las elecciones del año entrante a partir del 7 en la página del Partido.
Hola,
Este es mi último mensaje como líder de Compromiso Ciudadano. El 5 de noviembre, once años atrás, empezamos a construir este sueño. Aquellos primeros años fueron los de la famosa frase que nos repetían una y otra vez: "Locos soñadores, es imposible". Queríamos hacer una política diferente para llegar al poder por un camino alternativo y liderar la transformación de Medellín. Lo logramos.
Demostramos el significado de una acción política donde son "los medios los que justifican el fin", en contraposición con la habitual práctica de "el Fin justifica los medios". Le dimos sentido a la palabra transparencia en el ejercicio de la gestión pública y mostramos con nuestros actos el significado de la expresión "No tenemos precio, tenemos principios y dignidad". Apoyados en el poder de la ingenuidad, lideramos una transformación poderosa y construimos la esperanza. Después salimos a encontrarnos con personas y organizaciones por toda Colombia que compartían esta mirada de la política y de lo público. Formamos la gran familia de Compromiso Ciudadano por Colombia. Nuestra riqueza política es la confianza que construimos paso a paso por todo el país.
Hemos madurado, aprendimos de otras experiencias, compartimos con personas valiosas con diferentes procedencias, nos vinculamos a la Ola Verde que se convirtió en un fenómeno que recogió la expresión de tanta gente que no se resigna a aceptar la inevitabilidad de una clase política que vive en función del clientelismo y la corrupción.
Este 7 de noviembre nos integramos al Partido Verde, para compartir nuestros sueños con los de tantas personas que hemos conocido en este recorrido, para organizarnos en todos los rincones de Colombia, para seguir buscando el poder en el partido que vamos a construir para que sea la expresión de la política del siglo XXI, que recoge el espíritu de una ciudadanía libre, que se expresa de múltiples formas, que sueña, que enfrenta maquinarias poderosas con el poder de las ideas, del conocimiento, de la convicción, de la transparencia y de la innovación permanente. El partido de la confianza y la responsabilidad.
Muchas gracias a todas aquellas personas que han aportado de manera generosa a la construcción de este sueño. Seguimos la ruta que nos trazamos, con la misma alegría y convicción. Ahora nuestra familia es el partido Verde, nuestro compromiso es Verde. Empezamos otra página en la que vamos a ser protagonistas que nos traerá muchas satisfacciones, ahí estaremos: desde hoy nuestro compromiso es Verde.
Un saludo,
Sergio Fajardo V.
PD: El domingo en el Centro de Convenciones Compensar en Bogotá a partir de las 9am podrán acompañarnos al acto protocolario de ingreso al Partido Verde. El acto es abierto y no se requiere inscripción. Si no pueden estar físicamente pueden conectarse a la página del Partido PARTIDO VERDE . Esperen todos los detalles sobre el Sello Verde, las reglas de juego para participar y nuestra estrategia para las elecciones del año entrante a partir del 7 en la página del Partido.
martes, 24 de agosto de 2010
ESTAMOS MADURANDO, LA MINGA ES EL CAMINO
Por: Angela Maria Robledo
En estos días, y a propósito del encuentro de la dirigencia nacional del Partido Verde que tuvo lugar durante los días 13 al 15 del presente mes, han circulado distintas versiones periodísticas que buscan reflejar lo allí sucedido, al igual que una serie de comunicaciones cursadas entre los copresidentes del Partido y Sergio Fajardo, líder del Movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia. Aunque escritos desde diferentes perspectivas y con propósitos igualmente distintos, los textos que han circulado parecieran coincidir en la idea que el proceso de construcción del Partido, de organización con miras a las elecciones locales que tendrán lugar el año entrante, y a los retos que deberá enfrentar un Partido con vocación de poder y que, como lo señaló Antanas Mockus al cierre de la jornada electoral del pasado 20 de Junio, aspira "a todo", es un proceso que avanza de manera lenta y con muchas dificultades. En palabras de Sergio Fajardo, estaríamos "biches".
Esta nota, dirigida no solo a la dirigencia del Partido sino a los millones de colombianos y colombianas que hicieron parte de esa maravillosa experiencia de movilización ciudadana que constituye la "ola verde", busca aportar algunos elementos de reflexión que contribuyan a ir despejando los interrogantes para ir encontrando el camino que permita consolidar un Partido moderno, ajeno a las viejas y desgastadas prácticas de los partidos tradicionales, esos que se agruparon bajo la denominada "Unidad Nacional", esos que durante ciento sesenta años de monopolio del poder político a nivel nacional, se han mostrado incapaces de construir una sociedad verdaderamente democrática en lo político y lo social.
Como lo expresé hace unas semanas cuando tuvo lugar el encuentro de Compromiso Ciudadano en donde se discutió y aprobó la decisión de ingresar al Partido Verde, el camino no puede ser otro que la minga. Esta institución de origen pre-hispánico, y cuyo nombre se origina en el quechua minka, constituye una antigua tradición de trabajo colectivo con fines de utilidad social, en nuestro caso, la construcción de un Partido Verde que responda de manera efectiva al anhelo de millones de nuestros compatriotas de sacar al país del estado de postración en que se encuentra.
Esa minga, que en el lenguaje político contemporáneo podríamos describir como "celebración de nuestras inter-dependencias", fue el elemento que logró vencer el miedo, la apatía y la desconfianza de millones de colombianos y colombianas, jóvenes, adultos y adultos mayores, hacia la política. En primer lugar, cuando los dirigentes del entonces Partido Verde – Opción Centro, acordaron abrir un espacio para la reconfiguración de su Partido de manera tal que pudiera dar cabida al liderazgo social y político de personas con trayectorias tan distintas como Enrique Peñalosa, Lucho Garzón y Antanas Mockus. El actual Senador y copresidente, Jorge Eduardo Londoño, jugó un papel fundamental en este acto de apertura y generosidad en el cual lo acompañaron sus colegas de dirigencia.
Luego, la ciudadanía asistió maravillada a un espectáculo inédito en la política nacional, y sin antecedentes conocidos en otros sistemas políticos, en el cual tres líderes de talla nacional y con legítimas aspiraciones a convertirse en candidatos presidenciales de la naciente organización, recorrieron de norte a sur y de oriente a occidente la geografía nacional para llevar un mensaje: cualquiera de nosotros puede representar fielmente los principios y propósitos del Partido Verde. Elegido como candidato Antanas Mockus, y elegida también una bancada de Congresistas de la orgullosamente hago parte, se fue levantando esa fuerza social hecha de voluntades que se iban sumando a una campaña como no se había visto en Colombia: hombres y mujeres y, en particular, jóvenes, contribuyendo con su inteligencia y su voluntad a través de tareas que iban desde la elaboración de propuestas para la construcción del programa hasta la elaboración de afiches, camisetas, canciones y la organización de nuevas formas de expresión política como lo son las redes sociales o las puestas en escena en los centros comerciales, en las plazas y calles de nuestras ciudades.
La llegada de Sergio Fajardo como candidato Vicepresidencial trajo consigo el aporte valioso de organización en lo local que el movimiento que él lidera había construido a lo largo de los meses de campaña a todo lo ancho de nuestra hermosa Colombia, y aportó también un equipo maravilloso de personas que se integraron a todos los niveles de la campaña con aquellos que venían de sus otras vertientes. Los muy serios documentos de diagnóstico de la realidad nacional en sus distintos aspectos y de formulación de políticas viables para enfrentarlos se convirtieron en importantes insumos para la construcción del Programa del Partido, expuesto durante la pasada campaña, y que habrá que actualizar y adecuar a los nuevos escenarios políticos, sin perder claro está la esencia en donde radica su fuerza: la legitimidad de los medios que garantiza la legitimidad de los fines.
Una vez elegido el nuevo gobierno, el Partido se ha fijado un derrotero que constituye guía de nuestra acción: la independencia deliberativa, aquella que sin entrar a hacer parte de una coalición mayoritaria que incorpora cerca del 80% de los y las congresistas, no tiene como propósito obstruir las iniciativas del gobierno, sino que está dispuesta a reconocer y acompañar aquellas que considere convenientes para el país, criticando con claridad aquellas que no lo sean, y planteando frente a éstas alternativas realistas que permitan encontrar solución a nuestros múltiples problemas en lo económico, en lo social, en lo político y, de manera muy fuerte, en lo cultural.
Estoy convencida, como lo estamos muchos y muchas, que buena parte del clima de distensión que registra el país en campos como el de las relaciones internacionales o de respeto por la independencia colaborativa entre los poderes públicos, obedece al hecho cada vez más claro de que el gobierno actual incorporó a su discurso, y esperemos que también a su práctica, buena parte de los postulados que el Partido Verde defendió en las pasadas elecciones. La bancada del Partido Verde en el Congreso trabaja también en minga: estudiando conjuntamente los proyectos de ley en curso; aprovechando en común los conocimientos, la experiencia y las destrezas de sus miembros y de los equipos que los acompañan en sus unidades técnicas legislativas; discutiendo con amplitud las posturas a adoptar en relación con los procesos de control político que tienen lugar en el seno del Congreso.
Y también están trabajando en minga los miles de hombres y mujeres, simpatizantes, militantes o amigos de nuestro Partido Verde que se reúnen periódicamente para debatir asuntos de interés público en su localidad o municipio, y esos que están esperando de nosotros, la dirigencia del Partido, que no seamos inferiores a la capacidad de soñar y de hacer que ha caracterizado esta nueva manera de hacer política, capaz de contribuir eficazmente en la construcción de una nueva Colombia en la que todos y todas encontremos la oportunidad de crecer y ser mejores.
Somos un Partido deliberativo, aquí no caben las disciplinas del bolígrafo o de los "jefes naturales" que imperan en otras organizaciones. Argumentos van y vienen, como los que hemos leído en días recientes y los que seguiremos escuchando, y expresando, para bien de nuestra democracia. Sin duda hay y habrá grandes dificultades, grandes obstáculos que vencer a lo largo del camino. Pero tenemos la fuerza para vencerlos y para crecer colectivamente a través del proceso. La actitud abierta, desprevenida, generosa y responsable de los simpatizantes, militantes y líderes hará posible esa alquimia en la que muchas experiencias, expectativas y voces se conjugan para seguir construyendo un camino de esperanza en donde el Partido Verde lidera y canaliza las energías de una ciudadanía en acción. Que no quepa la menor duda: estamos madurando, la minga es el camino.
En estos días, y a propósito del encuentro de la dirigencia nacional del Partido Verde que tuvo lugar durante los días 13 al 15 del presente mes, han circulado distintas versiones periodísticas que buscan reflejar lo allí sucedido, al igual que una serie de comunicaciones cursadas entre los copresidentes del Partido y Sergio Fajardo, líder del Movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia. Aunque escritos desde diferentes perspectivas y con propósitos igualmente distintos, los textos que han circulado parecieran coincidir en la idea que el proceso de construcción del Partido, de organización con miras a las elecciones locales que tendrán lugar el año entrante, y a los retos que deberá enfrentar un Partido con vocación de poder y que, como lo señaló Antanas Mockus al cierre de la jornada electoral del pasado 20 de Junio, aspira "a todo", es un proceso que avanza de manera lenta y con muchas dificultades. En palabras de Sergio Fajardo, estaríamos "biches".
Esta nota, dirigida no solo a la dirigencia del Partido sino a los millones de colombianos y colombianas que hicieron parte de esa maravillosa experiencia de movilización ciudadana que constituye la "ola verde", busca aportar algunos elementos de reflexión que contribuyan a ir despejando los interrogantes para ir encontrando el camino que permita consolidar un Partido moderno, ajeno a las viejas y desgastadas prácticas de los partidos tradicionales, esos que se agruparon bajo la denominada "Unidad Nacional", esos que durante ciento sesenta años de monopolio del poder político a nivel nacional, se han mostrado incapaces de construir una sociedad verdaderamente democrática en lo político y lo social.
Como lo expresé hace unas semanas cuando tuvo lugar el encuentro de Compromiso Ciudadano en donde se discutió y aprobó la decisión de ingresar al Partido Verde, el camino no puede ser otro que la minga. Esta institución de origen pre-hispánico, y cuyo nombre se origina en el quechua minka, constituye una antigua tradición de trabajo colectivo con fines de utilidad social, en nuestro caso, la construcción de un Partido Verde que responda de manera efectiva al anhelo de millones de nuestros compatriotas de sacar al país del estado de postración en que se encuentra.
Esa minga, que en el lenguaje político contemporáneo podríamos describir como "celebración de nuestras inter-dependencias", fue el elemento que logró vencer el miedo, la apatía y la desconfianza de millones de colombianos y colombianas, jóvenes, adultos y adultos mayores, hacia la política. En primer lugar, cuando los dirigentes del entonces Partido Verde – Opción Centro, acordaron abrir un espacio para la reconfiguración de su Partido de manera tal que pudiera dar cabida al liderazgo social y político de personas con trayectorias tan distintas como Enrique Peñalosa, Lucho Garzón y Antanas Mockus. El actual Senador y copresidente, Jorge Eduardo Londoño, jugó un papel fundamental en este acto de apertura y generosidad en el cual lo acompañaron sus colegas de dirigencia.
Luego, la ciudadanía asistió maravillada a un espectáculo inédito en la política nacional, y sin antecedentes conocidos en otros sistemas políticos, en el cual tres líderes de talla nacional y con legítimas aspiraciones a convertirse en candidatos presidenciales de la naciente organización, recorrieron de norte a sur y de oriente a occidente la geografía nacional para llevar un mensaje: cualquiera de nosotros puede representar fielmente los principios y propósitos del Partido Verde. Elegido como candidato Antanas Mockus, y elegida también una bancada de Congresistas de la orgullosamente hago parte, se fue levantando esa fuerza social hecha de voluntades que se iban sumando a una campaña como no se había visto en Colombia: hombres y mujeres y, en particular, jóvenes, contribuyendo con su inteligencia y su voluntad a través de tareas que iban desde la elaboración de propuestas para la construcción del programa hasta la elaboración de afiches, camisetas, canciones y la organización de nuevas formas de expresión política como lo son las redes sociales o las puestas en escena en los centros comerciales, en las plazas y calles de nuestras ciudades.
La llegada de Sergio Fajardo como candidato Vicepresidencial trajo consigo el aporte valioso de organización en lo local que el movimiento que él lidera había construido a lo largo de los meses de campaña a todo lo ancho de nuestra hermosa Colombia, y aportó también un equipo maravilloso de personas que se integraron a todos los niveles de la campaña con aquellos que venían de sus otras vertientes. Los muy serios documentos de diagnóstico de la realidad nacional en sus distintos aspectos y de formulación de políticas viables para enfrentarlos se convirtieron en importantes insumos para la construcción del Programa del Partido, expuesto durante la pasada campaña, y que habrá que actualizar y adecuar a los nuevos escenarios políticos, sin perder claro está la esencia en donde radica su fuerza: la legitimidad de los medios que garantiza la legitimidad de los fines.
Una vez elegido el nuevo gobierno, el Partido se ha fijado un derrotero que constituye guía de nuestra acción: la independencia deliberativa, aquella que sin entrar a hacer parte de una coalición mayoritaria que incorpora cerca del 80% de los y las congresistas, no tiene como propósito obstruir las iniciativas del gobierno, sino que está dispuesta a reconocer y acompañar aquellas que considere convenientes para el país, criticando con claridad aquellas que no lo sean, y planteando frente a éstas alternativas realistas que permitan encontrar solución a nuestros múltiples problemas en lo económico, en lo social, en lo político y, de manera muy fuerte, en lo cultural.
Estoy convencida, como lo estamos muchos y muchas, que buena parte del clima de distensión que registra el país en campos como el de las relaciones internacionales o de respeto por la independencia colaborativa entre los poderes públicos, obedece al hecho cada vez más claro de que el gobierno actual incorporó a su discurso, y esperemos que también a su práctica, buena parte de los postulados que el Partido Verde defendió en las pasadas elecciones. La bancada del Partido Verde en el Congreso trabaja también en minga: estudiando conjuntamente los proyectos de ley en curso; aprovechando en común los conocimientos, la experiencia y las destrezas de sus miembros y de los equipos que los acompañan en sus unidades técnicas legislativas; discutiendo con amplitud las posturas a adoptar en relación con los procesos de control político que tienen lugar en el seno del Congreso.
Y también están trabajando en minga los miles de hombres y mujeres, simpatizantes, militantes o amigos de nuestro Partido Verde que se reúnen periódicamente para debatir asuntos de interés público en su localidad o municipio, y esos que están esperando de nosotros, la dirigencia del Partido, que no seamos inferiores a la capacidad de soñar y de hacer que ha caracterizado esta nueva manera de hacer política, capaz de contribuir eficazmente en la construcción de una nueva Colombia en la que todos y todas encontremos la oportunidad de crecer y ser mejores.
Somos un Partido deliberativo, aquí no caben las disciplinas del bolígrafo o de los "jefes naturales" que imperan en otras organizaciones. Argumentos van y vienen, como los que hemos leído en días recientes y los que seguiremos escuchando, y expresando, para bien de nuestra democracia. Sin duda hay y habrá grandes dificultades, grandes obstáculos que vencer a lo largo del camino. Pero tenemos la fuerza para vencerlos y para crecer colectivamente a través del proceso. La actitud abierta, desprevenida, generosa y responsable de los simpatizantes, militantes y líderes hará posible esa alquimia en la que muchas experiencias, expectativas y voces se conjugan para seguir construyendo un camino de esperanza en donde el Partido Verde lidera y canaliza las energías de una ciudadanía en acción. Que no quepa la menor duda: estamos madurando, la minga es el camino.
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jueves, 5 de agosto de 2010
CARTA DE SERGIO FAJARDO AL PARTIDO VERDE
Medellín, agosto 4 de 2010
Dirección Nacional Partido Verde.
Estimados Amigos,
En abril de este año empezamos a trabajar juntos Compromiso Ciudadano por Colombia y el Partido Verde. Superando todas las expectativas, la Alianza que conformamos se transformó en la Ola Verde y, con el liderazgo de Antanas Mockus como nuestro candidato presidencial, conmovimos la política colombiana. El resultado, cerca de 3.600.000 votos, es un hecho histórico, y sin duda la responsabilidad política que tenemos con el país es aún mayor que las cifras electorales. Esta responsabilidad la tenemos que asumir ahora. El reto es grande, empezando por entender con todo el rigor qué fue lo que ocurrió en las diferentes campañas que se celebraron este año y descifrar en particular el significado de la Ola Verde.
El 24 de julio celebramos en Medellín el encuentro nacional de Compromiso Ciudadano con el fin de analizar nuestra experiencia. Contamos con la asistencia de cerca de 500 personas de diferentes partes de Colombia para revisar lo ocurrido. Habíamos recogido información previa de todos nuestros equipos en el país, y tuvimos una reunión seria y calificada que me permite compartir con ustedes algunas observaciones. Es importante anotar la presencia de la delegación del Partido Verde encabezada por la senadora Gilma Jiménez quien nos dio un saludo oficial.
Como líder de Compromiso Ciudadano por Colombia, a partir de la experiencia que tuvimos, no he vacilado en reiterar públicamente que nuestro trabajo se debe encaminar en llegar al Partido Verde y unirnos en una fuerza política poderosa que convierta los votos de las anteriores elecciones en el Partido del siglo XXI de Colombia, que exprese nuestra naturaleza cívica e independiente y que le dé respuesta a las personas que tienen fincadas sus esperanzas en nosotros. No podemos escribir otro capítulo más en el libro de las frustraciones políticas de nuestro país, ya son demasiados.
En el marco de las discusiones hay diferentes inquietudes y dudas que son pertinentes y que debemos atender. Anoto algunas a manera de ilustración:
¿Cuál es nuestra propuesta para el país, sobre la que vamos a expresar nuestras opiniones sobre las actuaciones del próximo gobierno? Requerimos tener un "Gabinete Paralelo", apoyado por un Centro de Pensamiento que estudie y analice la realidades nacionales y locales para hacer de la deliberación con argumentos eje central de nuestro accionar político.
Es urgente construir en el marco de la propuesta general una estructura básica nacional de preparación programática para las próximas elecciones. Conceptos como Municipios y Departamentos Verdes, que articulen una visión propia de lo ambiental con temas fundamentales como lucha contra la corrupción, la pobreza, la cultura de la legalidad, las propuestas educativa y de Ciencia y Tecnología con énfasis regional, política de mujeres, la renovación urbana y otros temas que consideremos importantes deben empezar a edificarse de inmediato, uniendo nuestras experiencias exitosas en la gestión pública de gobiernos locales y adicionando a nuestros equipos las experiencias de personas valiosas a quienes debemos invitar expresamente para que se vinculen a nuestro proyecto.
Es indispensable construir una Escuela de Formación Política que prepare equipos para hacer las campañas políticas y para gobernar en todas las instancias posibles. Necesitamos más espacios reales de deliberación, representación y participación para los activistas. La política del activista comprometido hasta la médula ha llegado para quedarse con nosotros y es clave que el partido aprenda pronto a crecer gracias a este valioso fenómeno.
Es apremiante diseñar la estrategia de participación en las elecciones del 2011. Tenemos que definir reglas claras para seleccionar candidatos, políticas de alianzas con otros partidos o movimientos de acuerdo a criterios que consulten realidades regionales y locales. La riqueza del trabajo que hicimos en las regiones es uno de nuestros mayores aportes a la política colombiana, no la podemos ignorar o subestimar.
¿Cuál es o será el papel de las diferentes bancadas en los órganos legislativos en todos los niveles?
Quiero finalizar insistiendo en nuestra voluntad de construir con ustedes, convencidos de que la unión hace la fuerza. Anexamos unos documentos de trabajo que elaboramos para la reunión del 24 de julio y para el Foro que vamos a abrir con el fin de discutir opiniones con respecto a cómo llegar al Partido Verde. Estamos pues listos para trabajar y a la espera de sus decisiones.
Sergio Fajardo Valderrama
Dirección Nacional Partido Verde.
Estimados Amigos,
En abril de este año empezamos a trabajar juntos Compromiso Ciudadano por Colombia y el Partido Verde. Superando todas las expectativas, la Alianza que conformamos se transformó en la Ola Verde y, con el liderazgo de Antanas Mockus como nuestro candidato presidencial, conmovimos la política colombiana. El resultado, cerca de 3.600.000 votos, es un hecho histórico, y sin duda la responsabilidad política que tenemos con el país es aún mayor que las cifras electorales. Esta responsabilidad la tenemos que asumir ahora. El reto es grande, empezando por entender con todo el rigor qué fue lo que ocurrió en las diferentes campañas que se celebraron este año y descifrar en particular el significado de la Ola Verde.
El 24 de julio celebramos en Medellín el encuentro nacional de Compromiso Ciudadano con el fin de analizar nuestra experiencia. Contamos con la asistencia de cerca de 500 personas de diferentes partes de Colombia para revisar lo ocurrido. Habíamos recogido información previa de todos nuestros equipos en el país, y tuvimos una reunión seria y calificada que me permite compartir con ustedes algunas observaciones. Es importante anotar la presencia de la delegación del Partido Verde encabezada por la senadora Gilma Jiménez quien nos dio un saludo oficial.
Como líder de Compromiso Ciudadano por Colombia, a partir de la experiencia que tuvimos, no he vacilado en reiterar públicamente que nuestro trabajo se debe encaminar en llegar al Partido Verde y unirnos en una fuerza política poderosa que convierta los votos de las anteriores elecciones en el Partido del siglo XXI de Colombia, que exprese nuestra naturaleza cívica e independiente y que le dé respuesta a las personas que tienen fincadas sus esperanzas en nosotros. No podemos escribir otro capítulo más en el libro de las frustraciones políticas de nuestro país, ya son demasiados.
En el marco de las discusiones hay diferentes inquietudes y dudas que son pertinentes y que debemos atender. Anoto algunas a manera de ilustración:
¿Cuál es nuestra propuesta para el país, sobre la que vamos a expresar nuestras opiniones sobre las actuaciones del próximo gobierno? Requerimos tener un "Gabinete Paralelo", apoyado por un Centro de Pensamiento que estudie y analice la realidades nacionales y locales para hacer de la deliberación con argumentos eje central de nuestro accionar político.
Es urgente construir en el marco de la propuesta general una estructura básica nacional de preparación programática para las próximas elecciones. Conceptos como Municipios y Departamentos Verdes, que articulen una visión propia de lo ambiental con temas fundamentales como lucha contra la corrupción, la pobreza, la cultura de la legalidad, las propuestas educativa y de Ciencia y Tecnología con énfasis regional, política de mujeres, la renovación urbana y otros temas que consideremos importantes deben empezar a edificarse de inmediato, uniendo nuestras experiencias exitosas en la gestión pública de gobiernos locales y adicionando a nuestros equipos las experiencias de personas valiosas a quienes debemos invitar expresamente para que se vinculen a nuestro proyecto.
Es indispensable construir una Escuela de Formación Política que prepare equipos para hacer las campañas políticas y para gobernar en todas las instancias posibles. Necesitamos más espacios reales de deliberación, representación y participación para los activistas. La política del activista comprometido hasta la médula ha llegado para quedarse con nosotros y es clave que el partido aprenda pronto a crecer gracias a este valioso fenómeno.
Es apremiante diseñar la estrategia de participación en las elecciones del 2011. Tenemos que definir reglas claras para seleccionar candidatos, políticas de alianzas con otros partidos o movimientos de acuerdo a criterios que consulten realidades regionales y locales. La riqueza del trabajo que hicimos en las regiones es uno de nuestros mayores aportes a la política colombiana, no la podemos ignorar o subestimar.
¿Cuál es o será el papel de las diferentes bancadas en los órganos legislativos en todos los niveles?
Quiero finalizar insistiendo en nuestra voluntad de construir con ustedes, convencidos de que la unión hace la fuerza. Anexamos unos documentos de trabajo que elaboramos para la reunión del 24 de julio y para el Foro que vamos a abrir con el fin de discutir opiniones con respecto a cómo llegar al Partido Verde. Estamos pues listos para trabajar y a la espera de sus decisiones.
Sergio Fajardo Valderrama
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domingo, 11 de julio de 2010
PARTIDO VERDE EN CONSTRUCCION
(Tomado de la Revista Semana)
Los más de tres millones y medio de votos que sacó Antanas Mockus el 20 de junio no fueron el resultado de una operación estratégica del Partido Verde. De hecho, algunos de sus dirigentes comparten con analistas y asesores políticos la idea de que el partido tuvo fallas para transformar su mensaje en votos, y dificultades para canalizar el entusiasmo ciudadano que en un momento equiparó las posibilidades electorales de su candidato con las de Juan Manuel Santos.
En plata blanca, el resultado electoral de los verdes en la segunda vuelta evidenció dos cosas. La primera, que el espíritu ciudadano que llenó de fuerza a la ola verde no fue recogido del todo por la naciente estructura del partido. Y la segunda, que en un país acostumbrado a la intermediación de ediles, concejales, diputados y congresistas, ganar las elecciones exclusivamente a punta de voto de opinión es prácticamente imposible.
Las cuatro cabezas del Partido Verde, Antanas Mockus, Enrique Peñalosa, Lucho Garzón y Sergio Fajardo, no son sordos a estas circunstancias. Y saben que la juventud de su movimiento no podrá ser una excusa de cara a las elecciones regionales y locales de 2011. "En seis meses, pasamos de ser la alternativa de los 'tres tenores', que incluso fueron vistos como los 'tres chiflados', a ser opción de poder. Esos tres millones seiscientos mil votos no deben ser vistos como un punto de llegada, sino como uno de partida", dice Alfonso Prada, representante a la Cámara por los verdes.
Los tres ex alcaldes de Bogotá, así como Fajardo, no se sienten del todo cómodos con que en el mundo político se les vea como los responsables de hacerle contrapeso al gobierno de unidad nacional, que empieza su periodo con un poder casi irrestricto. Tienen claro que quieren apoyar al gobierno de Santos en los aspectos en que encuentren identidad programática, quedarse en el centro y no atizar la oposición en un país que cada vez más tira hacia la derecha. Además, insisten en seguir trabajando juntos con las banderas de renovación y legalidad que les permitieron cautivar la cuarta parte de los electores de la segunda vuelta. "Para ningún partido como para el Verde hacer política limpia es una prioridad", dice Peñalosa.
Pero la voluntad no lo es todo, y el camino que tienen hacia adelante no es fácil. Su fuerza en sectores urbanos quedó revaluada después de que Santos les ganó en la mayoría de ciudades, incluidas Medellín y Bogotá, los supuestos bastiones electorales de los exitosos ex alcaldes. Además, en las elecciones al Congreso los verdes solo obtuvieron cinco curules al Senado y tres a la Cámara, mientras que la U, los conservadores y los liberales lograron las mayorías. Y en Colombia, los congresistas son quienes apadrinan a los candidatos locales y determinan cuáles de ellos tienen más posibilidades de ser elegidos.
Por eso, en este momento los verdes se enfrentan a una disyuntiva crucial: de cómo se preparen desde ya dependerá si su impulso político se diluye o si sobrevive para convertirse en una voz capaz de romper la historia bipartidista. Excepto la U, encarnada por Álvaro Uribe y con la reelección de por medio, en Colombia la historia de los outsiders ha sido esporádica y no ha generado estructuras partidistas duraderas. Solo una vez en su carrera política Luis Carlos Galán logró una candidatura presidencial por el Nuevo Liberalismo, en 1982, cuatro años antes de apostarle a la unidad liberal. La fuerza que Noemí Sanín obtuvo en 1998 con Sí Colombia se desdibujó cuatro años después y en las últimas elecciones se diluyó aún más al integrarse al Partido Conservador. Por eso, de lo que hagan los verdes este año dependerán sus posibilidades de seguir siendo una fuerza electoralmente importante y capaz de aprovechar en el largo plazo el aparente hastío ciudadano con los partidos y la política tradicionales.
Lo primero que deben hacer es idear una estrategia que permita articular el trabajo de sus líderes y mantenerlos en sintonía con su idea de que "la unión hace la fuerza". Y en eso han demostrado seriedad y capacidad de negociación. Desde octubre de 2009, cuando se formalizó la creación del Partido Verde, los equipos de Garzón y Peñalosa trabajaron de la mano. Nunca nadie volvió a hablar del 'luchismo' o del 'peñalosismo'. Y aunque el movimiento Visionarios de Mockus conservó alguna independencia, sus dirigentes lideraron la construcción política y programática del nuevo partido y ofrecieron su casa como sede. En abril se sumó Fajardo, quien dejó de hablar de su movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia -que levantó a punta de firmas- y se puso la camiseta verde. "Aquí todos nos desmovilizamos para pensarnos como verdes", dice un antiguo dirigente de Opción Centro.
Sin embargo, el partido fundado el año pasado es diferente al que se necesita hoy. Hace siete meses, la llegada de los ex alcaldes supuso un esquema directivo colegiado en el cual Mockus, Peñalosa y Garzón cuentan cada uno con el 20 por ciento de la membresía de la Dirección Nacional, y el antiguo Opción Centro tiene el 40 por ciento restante. Ahora, después de tener un encuentro con Compromiso Ciudadano el 24 de julio, Fajardo prepara su fusión fo rmal a los verdes. Pero ya ha hecho declaraciones: "Vamos a estructurar al Partido Verde para Colombia, para luchar por el poder en 2011", dice en su Twitter. Ese movimiento, sumado al hecho de que los verdes ya tienen su propia bancada en el Congreso, obliga a redefinir la distribución armónica del poder entre sus liderazgos. "Llegaremos, pero como iguales", afirma un colaborador del ex alcalde de Medellín.
Adicionalmente, de ahora en adelante el partido debe ser visto por los ciudadanos y por los políticos como mucho más que un movimiento de cuatro ex alcaldes. Formar cuadros regionales y locales articulados a los ocho congresistas es imprescindible para su supervivencia. Y en eso avanza un comité en el que están trabajando la ex candidata a la Cámara Angélica Lozano, el abogado Enrique Borda, la ex gerente del Acueducto bogotano Astrid Álvarez y la mano derecha de Mockus, Liliana Caballero.
En cuanto a temas específicos, muchos esperan que en el congreso del partido, que se hará en agosto, se decidan, entre otros, los mecanismos para escoger los candidatos a alcaldías, concejos, asambleas y gobernaciones. ¿Cuáles serán las políticas de alianzas? ¿Podrá el Partido Verde hacer coaliciones con otras fuerzas o movimientos? ¿Participará en consultas interpartidistas? Estas son algunas de las preguntas que deberán responderse. Más aún cuando el ideal que impera es construir un partido de forma democrática.
Pero el tiempo no da tregua y desde ya empiezan a sonar algunas candidaturas puntuales. En el caso de la Alcaldía de Bogotá, desde el año pasado hubo una especie de acuerdo tácito en el que el candidato verde podría ser Enrique Peñalosa. De hecho, se dijo que las tendencias adentro indicaban que Mockus prefería el escenario nacional, Peñalosa el local y Lucho se acomodaría a lo que más conviniera al partido. Pero después de la campaña presidencial, un grupo de Visionarios puso a sonar el nombre de Adriana Córdoba, la esposa de Mockus, para competir por el Palacio Liévano.
En el Partido Verde ya existe el precedente de las consultas abiertas; falta ver si este esquema se define como el apropiado para escoger a los candidatos de 2011, si estos se nombran por una dirección colegiada o si se determina otro mecanismo para entregar avales y recibir adhesiones. "Muchos políticos que ofrecen alternativas de renovación quieren estar en nuestras filas. Eso lo sabemos desde ya", afirma Prada, mientras insiste en que el Partido Verde tiene una especial afinidad por los espacios de interés local. De hecho, ya empezaron a sonar los nombres de algunas figuras que podrían fortalecer el partido, como Judith Pinedo y Jorge Iván Ospina cuando dejen las alcaldías de Cartagena y de Cali, respectivamente.
Hoy en día el Partido Verde cuenta con los 200 concejales y las 25 alcaldías locales que logró elegir Opción Centro en 2007. A este número se suman una pequeña pero sólida bancada parlamentaria y los más de 4.000 líderes que se incorporaron a la campaña de Antanas Mockus. Con esta estructura, el Partido Verde tiene el reto de arrancar. Pero sobre todo, de demostrar si el 20 de junio fue una fecha en la que más de tres millones y medio de electores representaron el fin de una ola entusiasta o el comienzo de un partido que dejará una impronta en la democracia colombiana.
Las cuatro cabezas del Partido Verde, Antanas Mockus, Enrique Peñalosa, Lucho Garzón y Sergio Fajardo, no son sordos a estas circunstancias. Y saben que la juventud de su movimiento no podrá ser una excusa de cara a las elecciones regionales y locales de 2011. "En seis meses, pasamos de ser la alternativa de los 'tres tenores', que incluso fueron vistos como los 'tres chiflados', a ser opción de poder. Esos tres millones seiscientos mil votos no deben ser vistos como un punto de llegada, sino como uno de partida", dice Alfonso Prada, representante a la Cámara por los verdes.
Los tres ex alcaldes de Bogotá, así como Fajardo, no se sienten del todo cómodos con que en el mundo político se les vea como los responsables de hacerle contrapeso al gobierno de unidad nacional, que empieza su periodo con un poder casi irrestricto. Tienen claro que quieren apoyar al gobierno de Santos en los aspectos en que encuentren identidad programática, quedarse en el centro y no atizar la oposición en un país que cada vez más tira hacia la derecha. Además, insisten en seguir trabajando juntos con las banderas de renovación y legalidad que les permitieron cautivar la cuarta parte de los electores de la segunda vuelta. "Para ningún partido como para el Verde hacer política limpia es una prioridad", dice Peñalosa.
Pero la voluntad no lo es todo, y el camino que tienen hacia adelante no es fácil. Su fuerza en sectores urbanos quedó revaluada después de que Santos les ganó en la mayoría de ciudades, incluidas Medellín y Bogotá, los supuestos bastiones electorales de los exitosos ex alcaldes. Además, en las elecciones al Congreso los verdes solo obtuvieron cinco curules al Senado y tres a la Cámara, mientras que la U, los conservadores y los liberales lograron las mayorías. Y en Colombia, los congresistas son quienes apadrinan a los candidatos locales y determinan cuáles de ellos tienen más posibilidades de ser elegidos.
Por eso, en este momento los verdes se enfrentan a una disyuntiva crucial: de cómo se preparen desde ya dependerá si su impulso político se diluye o si sobrevive para convertirse en una voz capaz de romper la historia bipartidista. Excepto la U, encarnada por Álvaro Uribe y con la reelección de por medio, en Colombia la historia de los outsiders ha sido esporádica y no ha generado estructuras partidistas duraderas. Solo una vez en su carrera política Luis Carlos Galán logró una candidatura presidencial por el Nuevo Liberalismo, en 1982, cuatro años antes de apostarle a la unidad liberal. La fuerza que Noemí Sanín obtuvo en 1998 con Sí Colombia se desdibujó cuatro años después y en las últimas elecciones se diluyó aún más al integrarse al Partido Conservador. Por eso, de lo que hagan los verdes este año dependerán sus posibilidades de seguir siendo una fuerza electoralmente importante y capaz de aprovechar en el largo plazo el aparente hastío ciudadano con los partidos y la política tradicionales.
Lo primero que deben hacer es idear una estrategia que permita articular el trabajo de sus líderes y mantenerlos en sintonía con su idea de que "la unión hace la fuerza". Y en eso han demostrado seriedad y capacidad de negociación. Desde octubre de 2009, cuando se formalizó la creación del Partido Verde, los equipos de Garzón y Peñalosa trabajaron de la mano. Nunca nadie volvió a hablar del 'luchismo' o del 'peñalosismo'. Y aunque el movimiento Visionarios de Mockus conservó alguna independencia, sus dirigentes lideraron la construcción política y programática del nuevo partido y ofrecieron su casa como sede. En abril se sumó Fajardo, quien dejó de hablar de su movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia -que levantó a punta de firmas- y se puso la camiseta verde. "Aquí todos nos desmovilizamos para pensarnos como verdes", dice un antiguo dirigente de Opción Centro.
Sin embargo, el partido fundado el año pasado es diferente al que se necesita hoy. Hace siete meses, la llegada de los ex alcaldes supuso un esquema directivo colegiado en el cual Mockus, Peñalosa y Garzón cuentan cada uno con el 20 por ciento de la membresía de la Dirección Nacional, y el antiguo Opción Centro tiene el 40 por ciento restante. Ahora, después de tener un encuentro con Compromiso Ciudadano el 24 de julio, Fajardo prepara su fusión fo rmal a los verdes. Pero ya ha hecho declaraciones: "Vamos a estructurar al Partido Verde para Colombia, para luchar por el poder en 2011", dice en su Twitter. Ese movimiento, sumado al hecho de que los verdes ya tienen su propia bancada en el Congreso, obliga a redefinir la distribución armónica del poder entre sus liderazgos. "Llegaremos, pero como iguales", afirma un colaborador del ex alcalde de Medellín.
Adicionalmente, de ahora en adelante el partido debe ser visto por los ciudadanos y por los políticos como mucho más que un movimiento de cuatro ex alcaldes. Formar cuadros regionales y locales articulados a los ocho congresistas es imprescindible para su supervivencia. Y en eso avanza un comité en el que están trabajando la ex candidata a la Cámara Angélica Lozano, el abogado Enrique Borda, la ex gerente del Acueducto bogotano Astrid Álvarez y la mano derecha de Mockus, Liliana Caballero.
En cuanto a temas específicos, muchos esperan que en el congreso del partido, que se hará en agosto, se decidan, entre otros, los mecanismos para escoger los candidatos a alcaldías, concejos, asambleas y gobernaciones. ¿Cuáles serán las políticas de alianzas? ¿Podrá el Partido Verde hacer coaliciones con otras fuerzas o movimientos? ¿Participará en consultas interpartidistas? Estas son algunas de las preguntas que deberán responderse. Más aún cuando el ideal que impera es construir un partido de forma democrática.
Pero el tiempo no da tregua y desde ya empiezan a sonar algunas candidaturas puntuales. En el caso de la Alcaldía de Bogotá, desde el año pasado hubo una especie de acuerdo tácito en el que el candidato verde podría ser Enrique Peñalosa. De hecho, se dijo que las tendencias adentro indicaban que Mockus prefería el escenario nacional, Peñalosa el local y Lucho se acomodaría a lo que más conviniera al partido. Pero después de la campaña presidencial, un grupo de Visionarios puso a sonar el nombre de Adriana Córdoba, la esposa de Mockus, para competir por el Palacio Liévano.
En el Partido Verde ya existe el precedente de las consultas abiertas; falta ver si este esquema se define como el apropiado para escoger a los candidatos de 2011, si estos se nombran por una dirección colegiada o si se determina otro mecanismo para entregar avales y recibir adhesiones. "Muchos políticos que ofrecen alternativas de renovación quieren estar en nuestras filas. Eso lo sabemos desde ya", afirma Prada, mientras insiste en que el Partido Verde tiene una especial afinidad por los espacios de interés local. De hecho, ya empezaron a sonar los nombres de algunas figuras que podrían fortalecer el partido, como Judith Pinedo y Jorge Iván Ospina cuando dejen las alcaldías de Cartagena y de Cali, respectivamente.
Hoy en día el Partido Verde cuenta con los 200 concejales y las 25 alcaldías locales que logró elegir Opción Centro en 2007. A este número se suman una pequeña pero sólida bancada parlamentaria y los más de 4.000 líderes que se incorporaron a la campaña de Antanas Mockus. Con esta estructura, el Partido Verde tiene el reto de arrancar. Pero sobre todo, de demostrar si el 20 de junio fue una fecha en la que más de tres millones y medio de electores representaron el fin de una ola entusiasta o el comienzo de un partido que dejará una impronta en la democracia colombiana.
martes, 29 de junio de 2010
"CON LO QUE TENÍAMOS SE HIZO MUCHÍSIMO" - ENTREVISTA A SERGIO FAJARDO
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sábado, 26 de junio de 2010
AHORA TODO!!!
El domingo 20 de junio, con un nuevo presidente electo muchos se preguntaron: “¿y ahora qué?” A lo cual Antanas Mockus respondió ese día: “ahora todo”. Nuestra historia no termina aquí, ahora apenas empezamos a cambiar a Colombia
Se eligió este domingo un nuevo gobierno. Pero también se consolidó una nueva fuerza política independiente: el PARTIDO VERDE.
Este tiempo de campaña y los resultados obtenidos en tan corto tiempo nos mostraron que somos millones las personas que aspiramos un cambio, que deseamos que se respeten nuestros derechos, que son más las cosas que nos unen que las que nos separan y que podemos ayudarnos mutuamente a ser mejores.
Nuestro reto ahora es consolidar esta unión, consolidar un partido que, manteniendo incólumes en la mente de todos los principios básicos: LA VIDA ES SAGRADA, LOS RECURSOS PÚBLICOS SON SAGRADOS, LA ILEGALIDAD ES DAÑINA, trabaje incansablemente para hacer de Colombia un mejor país. Para lograr la convivencia y buscar la igualdad por la vía de la educación y del uso pulcro y eficiente de los recursos públicos.
A quienes aún no hacen parte de Partido Verde, les invitamos a seguir nuestras acciones comprobando así que los principios que nos mueven son los mismos de ustedes y que estamos en capacidad de defender esos principios y de hacer realidad su anhelo de construir una sociedad más legal y más justa.
A todos, les invitamos a compartir en este espacio opiniones, ideas, y todo aquello que mantenga viva la comunicación mientras construimos un mejor país…
BIENVENIDOS!!!!!
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