miércoles, 13 de octubre de 2010

EL COMPROMISO CIUDADANO DEL PARTIDO VERDE



La historia de Compromiso Ciudadano, el movimiento con el que el profesor de matemáticas Sergio Fajardo derrotó a la política tradicional antioqueña y alcanzó la alcaldía de Medellín en 2003, llegará a su fin el próximo 7 de noviembre. Ese día, oficialmente, entrará a hacer parte de las estructura del Partido Verde.

Así quedó consolidado en la tarde del domingo en Medellín, donde Sergio Fajardo, Antanas Mockus y Luis Eduardo Garzón anunciaron la fusión definitiva de estos dos movimientos.

“Quedó definida la integración de Compromiso Ciudadano al Partido Verde. Hay un mes exacto para preparar el acto en que se oficializará y para esa fecha se presentará la estrategia para las elecciones de 2011”, fueron las palabras con las que Antanas Mockus reafirmó el acuerdo con el ex alcalde de Medellín. En consecuencia, Fajardo, desde el próximo 7 de noviembre, pasará a ser co-presidente del partido, junto a Luis Eduardo Garzón, Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y el senador Jorge Londoño, actual vocero de la bancada parlamentaria. La fecha coincide además con el hecho de que ese día comienza en Bogotá la reunión de Partidos Verdes de las Américas. Compromiso Ciudadano nació en 1999, recuerda Fajardo, “cuando 50 líderes empezamos a recorrer las calles de Medellín con un sentimiento de animadversión por el mundo de la política, sinónimo de la corrupción que ha prevalecido por décadas en el país ”. Pero fue en 2008 cuando el movimiento apostó por la trascendencia nacional, cuando el ex alcalde de Medellín recorrió el país para construir un proyecto político y alcanzar reconocimiento político.

En ese proceso, a través de firmas de ciudadanos, logró inscribir su candidatura gracias a 700 mil firmas. Pero también sufrió uno de los mayores golpes en las elecciones parlamentarias del pasado mes de marzo, pues el movimiento no llegó al umbral para obtener personería jurídica, y sólo alcanzó una curul en unión con la ASI, la alianza social indígena. Por eso, las dos grandes victorias de Fajardo se concentraron en las elecciones de 2003 y 2007, cuando Alonso Salazar retuvo la alcaldía de Medellín.

Luis Eduardo Garzón, presidente de los Verdes, dijo que esa es la principal motivación de la fusión: “movilizar al país sobre el activo de la gestión de los ex alcaldes de Bogotá y Medellín”.

El ‘Sello Verde’

La mira del Partido Verde está en las elecciones de 2011. Garzón, Mockus y Fajardo admitieron que esa será la oportunidad para consolidar la llamada ‘ola verde’, o más aún, para que el partido alcance su mayoría de edad. Por eso, en la reciente reunión de Medellín los dirigentes decidieron crear el ‘sello verde’. En el lenguaje simbólico que siempre los ha caracterizado, Mockus explicó que se trata de un “sello de calidad que certificará quiénes serán los mejores candidatos en cada municipio y departamento”.

Ese ‘sello de calidad’ lo podrán tener dirigentes propios del Partido Verde, o porque no, de otros movimientos que se identifiquen con los principios del movimiento político, tal como lo explicó Sergio Fajardo.
Eso significa que aunque el principal objetivo del partido, en palabras de Luis Eduardo Garzón, es apostar por una alianza “verde-verde”, no se descartan coaliciones o incluso respaldo a otros partidos, aunque en determinadas regiones.
Por ejemplo, explicó Sergio Fajardo, su administración en Medellín fue acompañada por concejales de la ASI, el movimiento con el cual Compromiso Ciudadano hizo su alianza. “Esa era la realidad que teníamos en 2007, pero estamos abiertos a las alianzas y ese es un tema que se va a estudiar para el próximo año”.

Los candidatos que tendrán el ‘sello de calidad’ serán producto de reglas de juego que también serán expuestas el próximo 7 de noviembre. Luis Eduardo Garzón cree que el control para ese sello será “extraordinario”: “Quien desee candidatizarse y representar al Partido Verde debe cumplir no solo con los requisitos formales, sino demostrar calidad, responsabilidad y ética. Este partido no es un club de avales”. Según Garzón, la selección de candidatos también cobijará a quienes en las pasadas elecciones de 2007 obtuvieron el aval por parte del movimiento Verde - Opción centro. 
Se trata de 350 concejales, aproximadamente, que tendrán que rendir cuentas para volver a aspirar.

La estrategia para las elecciones ya comenzó. El ex candidato presidencial Antanas Mockus, según Garzón, propuso hacer consultas en los municipios, pero en un sector poco tradicional, será en las tiendas, poniendo urnas, para que la gente participe en la escogencia de la persona que más conoce de las necesidades de cada municipio.

domingo, 10 de octubre de 2010

HAY PARTIDOS MAS PARTIDOS QUE EL NUESTRO

OPORTUNA Y PRECISA ENTREVISTA A LUCHO GARZON, PRESIDENTE DEL PARTIDO VERDE:




SEMANA: ¿Cuál es la posición del Partido Verde frente a los temas centrales de la agenda legislativa?


Luis Eduardo Garzón: Acompañamos la ley de tierras y la ley de víctimas, y, al igual que el gobierno, creemos que deben ser complementarias. Frente al tema de regalías, defendemos el principio de equidad y creemos que sin quitarles prioridad a los departamentos productores de recursos naturales, los que no lo son también deben recibir regalías. Por esa razón, y a pesar del debate interno, le dimos ponencia positiva. Sin embargo, nos preo-cupa que el gobierno no ha dicho de dónde saldrá la plata para financiar la ejecución de sus reformas. No dejaremos de ayudar, pero advertimos que hay que aclarar de dónde saldrán los recursos.

SEMANA: ¿Entonces, el Partido Verde definitivamente no está en la oposición?

L.E.G.: El estatuto de la oposición no nos aplica a nosotros sino al Polo Democrático. Nuestra política es 'independencia con deliberación', y la definió Mockus el 20 de julio. No queremos ser cooptados con burocracia ni tener un discurso panfletario. Tenemos posiciones críticas frente a algunos temas. Creemos, por ejemplo, que la reforma a la salud que presentó el gobierno no garantiza derechos ciudadanos y se limita a soluciones fiscales.

SEMANA: ¿No es difícil mantener el entusiasmo de la militancia sin estar del lado del gobierno o en el de la oposición?

L.E.G.: Sí, es difícil. Cuando uno va a un partido Millonarios-Santa Fe no le hace barra al árbitro, y nosotros estamos haciendo un ejercicio para demostrar que en la política, como en el fútbol, el papel del árbitro es definitivo. Es que debe trabajar en función de que se juegue limpio y se defiendan los derechos de los jugadores y los ciudadanos. Queremos romper la lógica según la cual la gente habla de los árbitros solo si son malos.

SEMANA: ¿Ve diferencias entre Santos-candidato y Santos-presidente?

L.E.G.: En la política colombiana se graduó el cinismo. Aquí se ganan las elecciones con una agenda y se gobierna con otra. Con mucho respeto al presidente Santos, creo que ha sido algo cínico: ganó con la agenda de Uribe y comenzó a gobernar con la agenda de sus contradictores.

SEMANA: ¿Qué opina de que la agenda liberal tenga tanto peso?

L.E.G.: Me parece bien. Aunque más que novedosas, casi todas las propuestas de Santos son autocríticas del gobierno de Uribe. Cuando se promueve un estatuto anticorrupción es porque hubo corrupción. Cuando se habla de hacer una reforma política es porque esta no se hizo. Cuando se habla de reforma a la justicia es porque no hubo justicia. Cuando se habla de hacer una ley de seguridad social es porque no hubo ley de seguridad social. Y cuando se habla de generar seguridad urbana es porque no hubo seguridad urbana. Esas reformas son un corte de cuentas de Santos con el gobierno anterior. Y en ellas hay que acompañar al Presidente porque está reinstitucionalizando el país que se desinstitucionalizó en los últimos ocho años.

SEMANA: ¿Qué diferencia ve entre Santos y Uribe?

L.E.G.: A Santos le tocaron temas propios de una agenda posfeudal y de sentido común, como reparar a las víctimas, restituir a los despojados y promover alguna equidad. Después de la agenda feudal de Uribe, en la que se privilegiaban los terratenientes y se trataba con asistencialismo a los pobres, Santos promueve una idea semejante a la Revolución en Marcha (de Alfonso López Pumarejo).

SEMANA: ¿Coincide el Partido Verde con ese proceso?

L.E.G.: Sí. Hay cosas que nos gustan. Por ejemplo, que el presidente Santos haya roto la lógica de las transacciones y haya nombrado a su gabinete con criterios de meritocracia.

SEMANA: A pesar de su heterogeneidad, ¿puede hablarse de una bancada verde?

L.E.G.: La democracia es deliberante pero no homogénea. En el Partido Verde hay debates, como el de regalías entre los senadores Jorge Londoño y Félix Valera, que tienen posiciones diferentes: el último controvierte el proyecto del gobierno. O el que hay entre la senadora Gilma Jiménez y la representante Ángela Robledo sobre la idea de darles cárcel a los adolescentes que cometan delitos. Este partido no tiene disciplina para perros y se construye sobre diferencias. Al fin y al cabo, los verdes son una fusión de tendencias: el peñalosismo, el mockusismo, el luchismo, la militancia del antiguo Opción Centro y ahora el fajardismo. No creo en los consensos paralizantes. Para tomar decisiones están los argumentos y las votaciones, y, a pesar de su tamaño, nuestra bancada tiene un papel protagónico en el Congreso.

SEMANA: ¿Cómo ve el anuncio de Uribe de intervenir en la campaña de 2011?

L.E.G.: Uribe anticipó su regreso porque percibe que su agenda se perdió. Creyó que Santos iba a ser empleado suyo, pero ahora ve que Santos está haciendo su propio nicho. Hay tensiones que el Presidente y el ex presidente buscan disimular. La relación entre Uribe y Santos es como la del príncipe Carlos y Lady Di: todo transcurre en aparente calma hasta que de pronto explota de la peor manera posible.

SEMANA: ¿Qué pasa con el Partido Verde?

L.E.G.: Todo el mundo mira al Partido Verde, pero ¿qué pasa con el resto de partidos? El liderazgo liberal está embolatado, el Partido Conservador depende de que Uribe le pedalee su agenda, la U está llena de contradicciones… ¡Que no nos hablen de partidos, porque están más partidos que nosotros!

SEMANA: ¿Cuál es la estrategia verde para las elecciones de 2011?
L.E.G.: Movilizar este país sobre la base de dos activos: la gestión de cuatro ex alcaldes y la participación de los jóvenes en las decisiones políticas. No haremos el ritual político de los demás, como pelear por los avales y por los puestos en las listas, etcétera. Los liberales y los conservadores tratan de rehacerse. Los primeros, en la agenda santista, que es profundamente liberal. Los segundos, con la agenda uribista, que privilegia a los terratenientes y desprecia los procesos urbanos. Nosotros no estamos en esas lógicas.

SEMANA: Usted insiste en que el uribismo purasangre está reaccionando frente al proceso reformista…

L.E.G.: Sí. A la derecha uribista, que defiende un ideario feudal del siglo XVI, no le gusta el reformismo de Santos. Además, a diferencia de Uribe, este es un burgués formado. En Colombia estamos en una discusión similar a la del siglo XVII: los coletazos del feudalismo luchando contra el ascenso de la burguesía.

SEMANA: Según usted, hay una campaña de desprestigio contra el Partido Verde.

L.E.G.: Sí. Algunos quieren minar la enorme confianza que nos hemos ganado. Por eso hay debates ficticios, como el que se armó sin razón a Sergio Fajardo por haber recibido honorarios del partido y no de empresarios o particulares. O como el que trataron de hacer poniendo afiches contra mí en el centro de Bogotá o criticando la alcaldía de Peñalosa. El rumor en Colombia se volvió política de Estado.

SEMANA: ¿Quién promueve esos rumores?

L.E.G.: Yo creo que J.J. Rendón desde que es Ph.D en rumorología y asesora a la U. Con él, en Colombia ganó el cinismo. En el Partido Verde no estamos acostumbrados a eso y soñamos con volver digna la política a costa de argumentos. Ojalá los autores de los rumores fueran capaces de firmarlos.

SEMANA: ¿Han pensado reevaluar la política de alianzas del Partido Verde?

L.E.G.: Consideramos que no somos los únicos honestos y que no podemos estigmatizar a los demás. Debemos acercarnos a otras miradas políticas, amarillas, rojas, etcétera, Pero, por ahora, la prioridad es consolidar el verde-verde.

SEMANA: ¿En qué anda Antanas Mockus?

L.E.G.: Ahora nos está proponiendo la 'Operación Gacela', para hacer consultas entre los tenderos de muchos municipios y definir quiénes podrían ser candidatos a las alcaldías. Es el creativo de este proyecto.

SEMANA: ¿Es posible recuperar la ola verde?

L.E.G.: Hoy estamos con la tranquilidad de la laguna, pero volveremos a las olas del mar. No lo haremos siendo opositores per se, pero tampoco entregándonos ciegamente al proyecto Santos. El unanimismo se escribe con U de Uribe. Y esa vocal así, excluyente, en Colombia ha hecho mucho daño.

sábado, 9 de octubre de 2010

CARTA DE SERGIO FAJARDO: "MI REUNION CON MARIO URIBE"

Medellín, Octubre 8 de 2010


Hola,

Esta semana ha sido particularmente dura. De hecho, mañana viernes 8 de octubre cumplo cinco meses desde el momento en que me caí de mi bicicleta y tuve una seria fractura en la cadera. La mala racha continúa. Ya me tocó responder sobre el evento que presentó CM& el lunes en la noche acerca de una "información" que daba el CNE, y ahora me toca enfrentar otra historia. La voy a contar con todo el rigor que exige.

El pasado lunes, al mediodía, me llamó la periodista Marta Soto del periódico El Tiempo para consultarme sobre las declaraciones que alias "El Tuso Sierra" hizo desde una cárcel en los EEUU, adonde fue extraditado. En ellas, me dicen, se refiere al Senador Mario Uribe y señala además que él se reunió una vez conmigo y alias "Rogelio" para arreglar un problema. El problema, según él, era nada más y nada menos que la tenebrosa banda de la Terraza ¡me iba a matar!. Ayer jueves, alrededor de las 8 de la noche, un periodista de El Espectador me llamó a decirme que en el ejemplar de este viernes iba a salir la versión del "Tuso Sierra" , me confirmaba la información que me había dado la periodista de El Tiempo y me preguntaba por mi reacción. Con este preámbulo, paso a contar lo que realmente ocurrió.

Un tarde de 2001 estaba en la Universidad de Los Andes en Bogotá donde trabajaba como Profesor de Matemáticas. Me buscaron para decirme que tenía una llamada de Mario Uribe en la Facultad de Ciencias. Me extrañó, pues Mario Uribe no era, no ha sido ni es mi amigo. Lo he saludado cuando en las muy pocas oportunidades en la vida nos hemos cruzado en el camino. Por teléfono Mario Uribe me preguntó "si yo tenía un problema en Medellín". Le dije que no era consciente de problema alguno. Entonces me dijo que estaba abordando un avión para viajar a Montería, que me llamaba tan pronto aterrizara. Así lo hizo. Me dijo entonces que "había una gente en Medellín que me quería hacer daño, que evitara ir allá o que tuviera mucho cuidado". Quedamos de hablar cuando yo fuera a ir a Medellín.

Al otro día me enteré por las noticias que Uribe se había caído de un caballo en su finca, que estaba en situación crítica y se temía por la lesión. Es fácil imaginar lo que sentí en ese momento. Afortunadamente se recuperó y cuando iba a viajar lo llamé y me dijo que fuera a verlo a su apartamento. Me dio la dirección y allí llegué. Él estaba con un grupo de personas que yo no conocía, con la excepción de un señor que había estudiado en mi colegio. Mario Uribe tenía un cuello ortopédico. Me senté y durante un rato escuché lo que decían y no recuerdo nada de la conversación, entendía que era una visita de amigos. Al rato me dijo que fuéramos a su estudio a conversar solos.

En su estudio me contó la historia. Señaló que tenía información de que un grupo me quería hacer daño, matarme. Me contó que "habían hecho un seguimiento a mi carro blindado blanco y que tenían interceptados mis correos, enviados desde nuestra sede política en Medellín". Una observación pertinente: en el año 2000 yo había sido candidato a la alcaldía de la ciudad por nuestro movimiento Compromiso Ciudadano y quedamos en tercer lugar, con una campaña novedosa que llamó poderosamente la atención. Continúo. Yo lo escuché y le dije que me parecía muy extraño, porque yo no tenía carro blindado, de hecho no tenía carro y nuestra campaña era en taxi y a pie, además yo no usaba ningún correo de la campaña, pues solamente utilizaba el de profesor en la universidad. Él me dijo que era muy extraño, y por supuesto asentí. Me preguntó que "si quería tratar de aclarar con ellos la situación", le respondí que no tenía nada que aclarar ni mucho menos reunirme con nadie. Nunca le pregunté sobre quiénes querían atentar contra mí, ni él me dijo algo al respecto. Le agradecí y le dije que podía repetir lo que le había dicho. Me despedí. Nunca más volví a reunirme con él, nunca me volvió a llamar y siempre ha sido nuestro rival político en todas las elecciones, incluyendo la del año 2000.

No puedo afirmar que él se haya reunido con persona alguna para tratar este tema. Comenté este incidente con muy pocas personas. Nunca nadie me ha amenazado y siempre he caminado por las calles de Medellín y Colombia con total tranquilidad. A lo mejor, me salvó la vida.

En esta semana particularmente dura me toca, una vez más, responder como siempre lo he hecho, con la verdad, respaldado por mis actuaciones. ¡Hasta la próxima!


Un saludo,

Sergio Fajardo V.

viernes, 8 de octubre de 2010

COMUNICADO OFICIAL DEL PARTIDO VERDE

Sobre la noticia que presentó en la noche de ayer el noticiero CM&, referente al supuesto cobro que hizo Sergio Fajardo por vincularse a la campaña Mockus Presidente 2010 en calidad de candidato Vicepresidencial, el Partido Verde informa a la opinión pública que:


1. Acorde con nuestros principios y en un acto de absoluta transparencia con el electorado y la democracia colombiana, el Partido Verde presentó en los plazos que fija la ley y ante el Fondo de Financiación de Partidos y Campañas Electorales todas las cuentas de la campaña Mockus Presidente 2010. Acto seguido, el Fondo de Campañas elevó consulta ante el Consejo Nacional Electoral acerca de la posibilidad de incluir como gasto de campaña, en consecuencia susceptible de reposición estatal, los gastos en los que incurre un candidato.
2. El Presidente del Consejo Nacional Electoral, CNE, Óscar Giraldo, afirmó que este tribunal no ha firmado ni emitido pronunciamiento oficial alguno, respecto a la consulta elevada por el Fondo Nacional de Financiación y Campañas Electorales.
3. La campaña Mockus Presidente 2010 presentó al Fondo Nacional de Financiación y Campañas Electorales los soportes correspondientes del contrato celebrado con el Dr. Sergio Fajardo por concepto de honorarios, teniendo en cuenta que ni la Ley de Partidos (130 de 1994), ni la Ley de Garantías (996 de 2005) y mucho menos la Resolución 330 de 2007 estipulan prohibición alguna al respecto.
4. El contrato celebrado de ninguna manera fue el fruto de una negociación para aceptar ser la fórmula vicepresidencial de Antanas Mockus. Fajardo de hecho, hizo públicos los argumentos por los cuales consideraba que era la mejor decisión política participar en fórmula con el Partido Verde. A partir de esta comunicación, durante una semana se abrió una consulta en la página web de Sergio Fajardo para que la ciudadanía opinara acerca de esta posible alianza, la cual fue aceptada por más del 96 por ciento de las personas que allí expresaron su opinión. A renglón seguido, todo el trabajo adelantado por Compromiso Ciudadano por Colombia, en los dos años y medio de recorrido de Sergio Fajardo por el país, se aportó a la propuesta programática y el diseño y desarrollo de la campaña Mockus-Fajardo.
5. El trabajo realizado por nuestros candidatos durante la campaña los obligó, por razones lógicas, a incurrir en unos gastos que se decidió cubrirles. En una democracia transparente todos los candidatos pueden recibir ingresos y es deber de las campañas hacer públicos los gastos.
6. Es importante señalar que el Consejo Nacional Electoral designó desde el primer día de campaña una firma auditora que estuvo al tanto de cada uno de los gastos de la campaña Mockus Presidente 2010. La firma auditora podía hacer recomendaciones y sugerencias al manejo financiero y administrativo en cualquier momento y nunca hizo un reparo frente a este tema.
7. Por supuesto, acatamos los conceptos que emitan las autoridades electorales.

El Partido Verde reitera su compromiso con la transparencia y pone a disposición de las autoridades competentes y de la ciudadanía el archivo de campaña.


viernes, 10 de septiembre de 2010

DE BICHES A PINTONES

Carta de Sergio Fajardo:    
Medellín, septiembre 9 de 2010
Amigos,

La inacción es uno de los caminos más cortos para llegar a la extinción: ¡Vamos a movernos!.
A continuación presento una serie de iniciativas fruto de las sugerencias, observaciones y críticas de nuestros equipos de Compromiso Ciudadano por todo el país, de conversaciones con personas interesadas en el futuro del Partido Verde y de la lectura de varios artículos escritos sobre el tema.

1. Nuestra Plataforma Política. Si pretendemos ser deliberativos necesitamos una plataforma programática que el país conozca con claridad. Tenemos que revisarla, actualizarla y difundirla. Formar equipos programáticos permanentes que alimenten la discusión, que nos sirvan de base de un Centro de Pensamiento para incorporar el conocimiento riguroso como elemento central de nuestra política. Estos son ingredientes esenciales para formar un "Gobierno Paralelo" que sirva para comunicarnos con la ciudadanía y plasmar nuestras apreciaciones sobre la marcha del gobierno y del país, más allá de las expresiones de individuos inteligentes que opinan cada uno por su lado. Es importante señalar que necesitamos recoger el conocimiento de nuestras regiones e incorporarlo a la mirada nacional. En cada una de nuestras regiones y lugares donde tengamos presencia podemos organizar esquemas propios de seguimiento que sean el ¿Cómo Vamos Verde?, en analogía con los programas "¿Cómo Vamos?" que existen en unas pocas capitales de Colombia. En todo el país tenemos personas con las mejores condiciones para hacer este trabajo.

No podemos limitarnos a la agenda que imponga el gobierno nacional. Hoy hay varios temas urgentes en los cuales podemos hacer planteamientos importantes para el país. Empezando por la Violencia Urbana, la Política Ambiental, la Cultura Ciudadana, la Educación, la Cultura, y la Lucha contra la Corrupción. Por ejemplo: no podemos echarle tierra a lo que pasó en las elecciones del 14 de marzo, el conteo de los votos, el papel de las registradurías y para rematar la selección del Consejo Nacional Electoral que queda bajo el control total de la Unidad Nacional..

2. ¿Quiénes Somos? La Ola Verde evidentemente no es el Partido Verde. Fue una impresionante movilización ciudadana que encontró en nosotros un canal de expresión. Es prioritario hacer una revisión cuidadosa de las experiencias electorales, región por región, identificar qué tipo de organizaciones y estructuras tenemos y de qué manera han trabajado, y explicarnos los resultados que obtuvimos.

Ahora nos corresponde formalizar ese trabajo y respondernos la pregunta ¿Quién es verde?. Tenemos que actualizar nuestras bases de datos y hacer uso de los instrumentos de Internet para optimizar la comunicación directa con la ciudadanía. Si no nos comunicamos permanentemente, desaparecemos.

En este contexto, una tarea urgente es buscar en forma deliberada a personas que en la época electoral se acercaron a la política con nosotros y que hoy están desilusionadas y de nuevo caen en el escepticismo político. En particular, a ese grupo gigantesco de jóvenes que por primera vez vieron en la política algún sentido y que hoy no ven señales claras de nuestra parte. Lo mismo ocurre con ese gran grupo de e-activistas que participaron en la campaña.

3. La Política y el Sello Verde. La marca "Partido Verde" tiene hoy un valor político muy importante que sin duda no tenía a comienzos del año. Este valor se puede perder si no se avanza con respuestas ágiles y se entiende el papel de las regiones. La polémica suscitada alrededor de las eventuales candidaturas para la Alcaldía de Bogotá manda señales contradictorias al resto del país, que en su momento entendió la expresión "La Unión hace la Fuerza". Los Copresidentes son de Bogotá y Boyacá, y fundamentalmente ocurre lo mismo con la fuerza parlamentaria, con la excepción de la representación del Cesar.

Las próximas elecciones locales en octubre 30 de 2011 serán cruciales para consolidar el Partido Verde como una gran fuerza política nacional o para darle sepultura a la Ola Verde. Esta circunstancia nos obliga a tomar decisiones pronto y a fijar reglas de juego claras que generen confianza y ratifiquen nuestra forma innovadora de entender y hacer la política.

Para tener éxito, una condición necesaria será diseñar una estrategia nacional, que nos permita trabajar unidos en todo el país, y con todas las fuerzas regionales y locales. La versión en esta etapa de la "Unión hace la Fuerza" sería esta campaña nacional conjunta. Por eso he propuesto el Sello Verde: unos principios básicos que identifican a todas las personas que aspiren a algún tipo de representación pública en nombre del Partido Verde. Para cada cargo de elección popular tendremos unos conceptos y programas comunes, como política de transparencia en la gestión pública, la política ambiental, política de mujeres, política educativa, etc, que van de la mano de la propuesta nacional, interpretados localmente, añadiendo elementos particulares en cada región de acuerdo a sus características. Así hablaríamos de municipios Verdes, Departamentos Verdes, Concejales Verdes, Diputados Verdes, Ediles Verdes

Este tipo de trabajo requiere una organización que en múltiples formas han solicitado diferentes personas: una Escuela de Formación Política, que sea un espacio de capacitación permanente en los diferentes aspectos de la gestión pública y que recoja elementos fundamentales de campañas electorales. La virtualidad sería una herramienta poderosa para hacer dicha escuela. Graduaríamos "Candidatos Verdes" e incluso "Ciudadanos Verdes".

Todo lo anterior nos lleva a hablar de política en el marco electoral y en este punto son varios los interrogantes que necesitan una respuesta precisa si queremos construir unas reglas de juego para enfrentar las lecciones que se avecinan. Probablemente algunas de las respuestas sean transitorias con miras a las elecciones del año entrante, pero si no hay reglas de juego claras sería un fracaso. A continuación presento algunas inquietudes que he recogido en nuestros equipos regionales.

-¿Quiénes toman decisiones en el Partido Verde? ¿Cuál es la estructura regional/municipal organizativa del Partido Verde? ¿Pueden entrar nuevas personas a participar o mantienen la estructura que tenían antes de las elecciones presidenciales? La Dirección Nacional cambió su composición, ¿se puede hacer lo mismo en las instancias locales? ¿Cuál es la autonomía de las organizaciones regionales? ¿Cuáles son los criterios que determinan el concepto de igualdad al que se alude en las discusiones del Partido Verde?

-La potestad para avalar la inscripción de candidaturas es un poder grande que puede ser un "negocio" o por el contrario, la mejor forma de organización política. ¿Quiénes, cómo y con qué criterios van a dar los avales para las próximas elecciones? ¿Será lo mismo de cuatro años atrás? La discusión que se suscitó en Bogotá sobre eventuales candidaturas es un mal ejemplo para el país. ¿Se va a replicar esa situación en otros municipios de Colombia? Las reglas tienen que ser tan claras que apliquen para Bogotá o para Sevilla, Valle, o se va a desatar una "guerra de Avales". En muchos lugares del país ya hay personas que han hecho públicas sus aspiraciones y la presión del "dueño" de aval está rondando por varios municipios. Y tenemos interrogantes del tipo: ¿Cómo se manejan los recursos económicos del partido? ¿A quiénes financia el partido en su estructura organizativa?

- El Partido se transformó con el ingreso de tres ex alcaldes de Bogotá y el éxito político se debió en buena medida a la disposición para trabajar juntos y cooperar entre antiguos contrincantes políticos. ¿Para las próximas elecciones este espíritu se va a mantener en algún sentido o los líderes se deben dedicar a fortalecer sus corrientes? Por ejemplo: Si Compromiso Ciudadano entra al Partido Verde, dedicaría mis esfuerzos a trabajar por esta organización dentro del partido y por las candidaturas asociadas con Compromiso Ciudadano en las próximas elecciones?

-Es importante avanzar en el concepto de alianzas. En muchos lugares hay organizaciones, partidos y personas con quienes compartimos criterios y sin problema podríamos aliarnos. Unas reglas básicas con parámetros claros se necesitan antes de iniciar la nueva etapa electoral.

4. El 7 de Noviembre. Si nos proponemos trabajar juntos podemos sacar adelante esta agenda en un par de meses. Con seguridad hay muchos temas que ya están bastante avanzados, personas que han venido trabajando y desarrollando ideas por su propia cuenta sin esperar instrucciones de "los jefes". Abramos un proceso amplio de discusión nacional con personas que quieran aportar. Pongámonos este reto y el sábado 6 y domingo 7 de noviembre hacemos una reunión de ciudadanos verdes en Bogotá, en la que presentamos las conclusiones de este proceso y lo expresamos en:

- Balance de los primeros 100 días del gobierno del Presidente Santos.

-La Presentación de la Nueva Versión del Partido Verde, después de las lecciones aprendidas con la Ola Verde.

-La Presentación de la estrategia electoral del Partido Verde para las elecciones del 2011

-Cómo Compromiso se integra al Partido Verde.

Nosotros, Compromiso Ciudadano, estamos en disposición de trabajar para lograr estos objetivos. Estas son ideas e iniciativas que proponemos para movernos, estamos abiertos a discutirlas y enriquecerlas. Démonos la oportunidad y seguro que rápidamente pasamos de Biches a Pintones.

Sergio Fajardo Valderrama

martes, 24 de agosto de 2010

MANTENGAMOS NUESTROS IDEALES

A veces nuestros días pasan uno tras otro sin que tengamos en claro nuestros objetivos, sin definir un “para dónde vamos” o un “para qué”.


A menudo escuchamos decir que “la vida es una lucha”, y de verdad, lo creemos así. Aparentemente nos “matamos “ por sobrevivir en este mundo… Y vamos cada día existiendo sin un plan sin un propósito claro y definido, no “luchamos por la vida”, simplemente nos “mantenemos flote”. Y es que, tener un proyecto de vida requiere tiempo y dedicación mental y un actuar consecuente con nuestras ideas.

No podemos seguir caminando día a día como zombies bajo la premisa de que nuestro sueño es tener una bonita familia, ver crecer y educar a nuestros hijos sanos y tener una vejez tranquila, sin preocupaciones. Esto es simplemente subsistir, mantenernos aquí de la mejor manera posible. No podemos considerarlos objetivos o proyectos de vida porque la permanencia y estabilidad que logremos alcanzar no explican nuestra razón de existir. El deseo y necesidad de subsistencia es simplemente una característica que tenemos en común con los animales… No responde el “para que vinimos a este mundo”. Subsistir no es ningún caso vivir.

Cuando no se tienen ideales, la vida puede carecer de sentido, se vuelve monótona y aburrida. De acuerdo a muchos psicólogos, es saludable trazarse objetivos y cumplirlos. Esto nos da fortaleza, nos da una razón para seguir. La vida adquiere sentido cuando vamos avanzando en la consecución de los objetivos, cuando en todo ámbito nos proponemos algo y luchamos por conseguirlo: en nuestra familia, en nuestro trabajo, en los estudios, en los deportes, en el crecimiento personal. Cuando nos trazamos un objetivo todos los momentos de la vida, cobran un sentido distinto, pues se convierten en una oportunidad de expresar ideas en la práctica.

Creo que todos estamos aquí con el deber y la capacidad de transformar el mundo, de hacer de este cada día un lugar mejor. Que requiere esfuerzo? Si, y mucho!!. Requiere constancia y tenacidad mantenerse desarrollando un proyecto de vida sin desfallecer ni desanimarse en los momentos en los que nos sentimos solos luchando contra el mundo, como “locos” porque vemos que los demás siguen su curso sin preocuparse más que por procurarse “un mejor vivir”, una estabilidad económica. Sé que puede resultar frustrante sentir que nadie hace nada, que también fracasaremos, incluso llegamos a pensar que solos no podemos. Llegar a sentirnos solos en esta tarea puede ser muy desmotivante, incluso puede llevarnos a pensar que lo que hacemos día a día no es importante. Pero, no es así. Cada cosa que hagamos, cada acción que emprendamos es bondadosa aún si después no continúa.

Nuestros objetivos pasarán por un proceso de corrección y perfeccionamiento con las luchas internas que surgen en nosotros, por el esfuerzo que exige el cumplimiento de las diferentes tareas impuestas, por el trato que tenemos con los que se unen a nosotros en el desarrollo de nuestros ideales y por la ayuda que prestamos a cada persona que nos necesita. Esto requiere constancia, tolerancia, fortaleza y mucha fe. Debemos creer que sí es posible, que sí podremos lograrlo.

Es el poder llevar un mensaje verbal o con nuestras acciones a los demás lo que cambia el mundo. La suma de muchas personas pensando y actuando acertadamente será lo que logre un cambio en la sociedad en que vivimos. Despojémonos hoy del egoísmo, de nuestras preocupaciones personales y unamos nuestras fuerzas para luchar por nuestros ideales, no pensemos que fracasaremos porque no hay fracaso alguno en las acciones altruistas. Tomemos conciencia de que la vida no se reduce a sólo subsistir económicamente o darle un “mejor futuro “ a nuestros hijos entendiendo por “mejor futuro” un buen colegio, una buena universidad, un mejor estatus de vida. Aun podemos hacer mucho por mejorar el mundo. No nos desanimemos, no nos demos por vencidos porque al final de nuestra vida solo cuenta una pregunta: “Qué hiciste tú por este mundo?”

OriettaTB

ESTAMOS MADURANDO, LA MINGA ES EL CAMINO

Por: Angela Maria Robledo
En estos días, y a propósito del encuentro de la dirigencia nacional del Partido Verde que tuvo lugar durante los días 13 al 15 del presente mes, han circulado distintas versiones periodísticas que buscan reflejar lo allí sucedido, al igual que una serie de comunicaciones cursadas entre los copresidentes del Partido y Sergio Fajardo, líder del Movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia. Aunque escritos desde diferentes perspectivas y con propósitos igualmente distintos, los textos que han circulado parecieran coincidir en la idea que el proceso de construcción del Partido, de organización con miras a las elecciones locales que tendrán lugar el año entrante, y a los retos que deberá enfrentar un Partido con vocación de poder y que, como lo señaló Antanas Mockus al cierre de la jornada electoral del pasado 20 de Junio, aspira "a todo", es un proceso que avanza de manera lenta y con muchas dificultades. En palabras de Sergio Fajardo, estaríamos "biches".


Esta nota, dirigida no solo a la dirigencia del Partido sino a los millones de colombianos y colombianas que hicieron parte de esa maravillosa experiencia de movilización ciudadana que constituye la "ola verde", busca aportar algunos elementos de reflexión que contribuyan a ir despejando los interrogantes para ir encontrando el camino que permita consolidar un Partido moderno, ajeno a las viejas y desgastadas prácticas de los partidos tradicionales, esos que se agruparon bajo la denominada "Unidad Nacional", esos que durante ciento sesenta años de monopolio del poder político a nivel nacional, se han mostrado incapaces de construir una sociedad verdaderamente democrática en lo político y lo social.

Como lo expresé hace unas semanas cuando tuvo lugar el encuentro de Compromiso Ciudadano en donde se discutió y aprobó la decisión de ingresar al Partido Verde, el camino no puede ser otro que la minga. Esta institución de origen pre-hispánico, y cuyo nombre se origina en el quechua minka, constituye una antigua tradición de trabajo colectivo con fines de utilidad social, en nuestro caso, la construcción de un Partido Verde que responda de manera efectiva al anhelo de millones de nuestros compatriotas de sacar al país del estado de postración en que se encuentra.

Esa minga, que en el lenguaje político contemporáneo podríamos describir como "celebración de nuestras inter-dependencias", fue el elemento que logró vencer el miedo, la apatía y la desconfianza de millones de colombianos y colombianas, jóvenes, adultos y adultos mayores, hacia la política. En primer lugar, cuando los dirigentes del entonces Partido Verde – Opción Centro, acordaron abrir un espacio para la reconfiguración de su Partido de manera tal que pudiera dar cabida al liderazgo social y político de personas con trayectorias tan distintas como Enrique Peñalosa, Lucho Garzón y Antanas Mockus. El actual Senador y copresidente, Jorge Eduardo Londoño, jugó un papel fundamental en este acto de apertura y generosidad en el cual lo acompañaron sus colegas de dirigencia.

Luego, la ciudadanía asistió maravillada a un espectáculo inédito en la política nacional, y sin antecedentes conocidos en otros sistemas políticos, en el cual tres líderes de talla nacional y con legítimas aspiraciones a convertirse en candidatos presidenciales de la naciente organización, recorrieron de norte a sur y de oriente a occidente la geografía nacional para llevar un mensaje: cualquiera de nosotros puede representar fielmente los principios y propósitos del Partido Verde. Elegido como candidato Antanas Mockus, y elegida también una bancada de Congresistas de la orgullosamente hago parte, se fue levantando esa fuerza social hecha de voluntades que se iban sumando a una campaña como no se había visto en Colombia: hombres y mujeres y, en particular, jóvenes, contribuyendo con su inteligencia y su voluntad a través de tareas que iban desde la elaboración de propuestas para la construcción del programa hasta la elaboración de afiches, camisetas, canciones y la organización de nuevas formas de expresión política como lo son las redes sociales o las puestas en escena en los centros comerciales, en las plazas y calles de nuestras ciudades.

La llegada de Sergio Fajardo como candidato Vicepresidencial trajo consigo el aporte valioso de organización en lo local que el movimiento que él lidera había construido a lo largo de los meses de campaña a todo lo ancho de nuestra hermosa Colombia, y aportó también un equipo maravilloso de personas que se integraron a todos los niveles de la campaña con aquellos que venían de sus otras vertientes. Los muy serios documentos de diagnóstico de la realidad nacional en sus distintos aspectos y de formulación de políticas viables para enfrentarlos se convirtieron en importantes insumos para la construcción del Programa del Partido, expuesto durante la pasada campaña, y que habrá que actualizar y adecuar a los nuevos escenarios políticos, sin perder claro está la esencia en donde radica su fuerza: la legitimidad de los medios que garantiza la legitimidad de los fines.

Una vez elegido el nuevo gobierno, el Partido se ha fijado un derrotero que constituye guía de nuestra acción: la independencia deliberativa, aquella que sin entrar a hacer parte de una coalición mayoritaria que incorpora cerca del 80% de los y las congresistas, no tiene como propósito obstruir las iniciativas del gobierno, sino que está dispuesta a reconocer y acompañar aquellas que considere convenientes para el país, criticando con claridad aquellas que no lo sean, y planteando frente a éstas alternativas realistas que permitan encontrar solución a nuestros múltiples problemas en lo económico, en lo social, en lo político y, de manera muy fuerte, en lo cultural.

Estoy convencida, como lo estamos muchos y muchas, que buena parte del clima de distensión que registra el país en campos como el de las relaciones internacionales o de respeto por la independencia colaborativa entre los poderes públicos, obedece al hecho cada vez más claro de que el gobierno actual incorporó a su discurso, y esperemos que también a su práctica, buena parte de los postulados que el Partido Verde defendió en las pasadas elecciones. La bancada del Partido Verde en el Congreso trabaja también en minga: estudiando conjuntamente los proyectos de ley en curso; aprovechando en común los conocimientos, la experiencia y las destrezas de sus miembros y de los equipos que los acompañan en sus unidades técnicas legislativas; discutiendo con amplitud las posturas a adoptar en relación con los procesos de control político que tienen lugar en el seno del Congreso.

Y también están trabajando en minga los miles de hombres y mujeres, simpatizantes, militantes o amigos de nuestro Partido Verde que se reúnen periódicamente para debatir asuntos de interés público en su localidad o municipio, y esos que están esperando de nosotros, la dirigencia del Partido, que no seamos inferiores a la capacidad de soñar y de hacer que ha caracterizado esta nueva manera de hacer política, capaz de contribuir eficazmente en la construcción de una nueva Colombia en la que todos y todas encontremos la oportunidad de crecer y ser mejores.

Somos un Partido deliberativo, aquí no caben las disciplinas del bolígrafo o de los "jefes naturales" que imperan en otras organizaciones. Argumentos van y vienen, como los que hemos leído en días recientes y los que seguiremos escuchando, y expresando, para bien de nuestra democracia. Sin duda hay y habrá grandes dificultades, grandes obstáculos que vencer a lo largo del camino. Pero tenemos la fuerza para vencerlos y para crecer colectivamente a través del proceso. La actitud abierta, desprevenida, generosa y responsable de los simpatizantes, militantes y líderes hará posible esa alquimia en la que muchas experiencias, expectativas y voces se conjugan para seguir construyendo un camino de esperanza en donde el Partido Verde lidera y canaliza las energías de una ciudadanía en acción. Que no quepa la menor duda: estamos madurando, la minga es el camino.