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lunes, 27 de diciembre de 2010

"LA OLA VERDE" - ANALISIS DE LUCHO GARZON DEL AÑO 2010


En enero me sentí encima de una cicla estática pedaleando y pedaleando, aumentando la presión por el esfuerzo y viendo que entre ese mes y el siguiente, a pesar de que aumentaban las frecuencias cardiacas, no nos movíamos del mismo sitio.


Nos ridiculizaban como los tres chiflados. Las encuestas nos colocaban siempre en márgenes de error, los entrevistadores nos miraban entre burlones y con consideración, los columnistas señalaban que tenía más corriente un aljibe que nosotros, y todo se concentraba en quienes encabezaban listas al Congreso y en los agarrones de padre y señor mío entre Noemí y el Dr. Arias, cuyo lenguaje y agresividad se asimilaba a una confrontación vía twitter entre José Obdulio Gaviria y Daniel Samper Ospina.

Mientras tanto nosotros hacíamos una campaña con la expectativa de alcanzar, entre los tres (Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y el suscrito), 400 a 500 mil votos, sin importarnos quién era el ganador, promoviendo las virtudes de los tres y no la antropofagia y la descalificación que le es inherente a la política colombiana, reivindicando los impactos urbanos, sociales y de cultura ciudadana que significaban trece años de gestión de los tres, destacando aquello de que éramos trillizos de úteros diferentes pero que éramos eso: trillizos.

Hicimos una campaña riéndonos de nosotros mismos y nos asociábamos a un Beethoven y su solemnidad, Elvis Presley y su vitalidad y Calle 13 con su irreverencia.

Tan no nos tomaron en serio que, luego de la consulta, los medios de comunicación y la Registraduría estaban más pendientes de quién había ganado en el conservatismo con un resultado poco halagador, y no del millón 800 mil votos, repito, un millón 800 mil votos, logrados por el Partido Verde, que nos colocaba como una verdadera alternativa ganadora para mayo 30. Es más: habíamos obtenido cuatro veces más de los votos del Polo y el doble del Partido Liberal, en sus respectivas consultas.

Después empezamos el proceso de la montaña rusa; ya no éramos tres sino cuatro, por el extraordinario aporte que le hacía Sergio Fajardo como fórmula vicepresidencial, y la simbología del lápiz que, acompañado con la Constitución y la experiencia de gestión de los cuatro, logró colocarse en la cima de lo que Antanas en su momento denominó Legalidad Democrática.

Logramos implantar en la piel de los ciudadanos y las ciudadanas, no sólo en Colombia, sino en el mundo, lo que propendemos por la prosperidad de la gente, pero no a cualquier precio ni utilizando ningún tipo de atajo para lograrlo.

De la indiferencia de los medios de comunicación nos convertimos en la novedad y en la propuesta ganadora de la campaña. Cuando uno calza 40 no puede usar zapatos 32, y ni nuestra organización, ni nuestras finanzas, daban para semejante oleaje verde

Menospreciamos el poder de la política tradicional, que se sintió afectada y cual revolcón empezó a organizarse. Empezaron los rumores con estrategas profesionales en el campo, en donde prácticamente convertían a Antanas en un Herodes porque supuestamente iba a acabar con los derechos de los niños y los más elementales accesos para su calidad de vida. Lo convirtieron en el mejor aliado de Chávez y su proyecto, por decir solamente la décima parte de lo que hoy dice y hace el presidente Santos del mandatario vecino. Lo volvieron símbolo del ateísmo y no valió que monseñor Rubiano saliera a darle la bendición. Lo convirtieron en el riesgo más alto para la seguridad democrática, porque cuestionaba las chuzadas y los falsos positivos, y en objetivo de degradación del trabajo porque dijo en una entrevista lo mismo que ya había dicho Juan Manuel Santos sobre el salario de los médicos.

Y en la naturalidad, espontaneidad, y si se quiere ingenuidad, Antanas comenzó a declararse jefe del departamento de autogoles, y sin querer desconocer nuestros errores, que entre otras fueron el sectarismo, el creer que en las otras campañas estaban los deshonestos y en la nuestra estaban solamente los puros, en hacer de la red social un símbolo que aunque fue extraordinariamente exitoso en las principales ciudades, en el resto del país demostró que es ineficaz dado el atraso de penetración tecnológica, lo cierto es que terminamos asumiendo una actitud más a la defensiva, como si fuéramos responsables de no sé qué delitos, y perdimos la iniciativa para mostrar la solidez de nuestras propuestas.

Subíamos y bajábamos en las encuestas, lento en el ascenso, y a partir de la tercera semana de mayo, empezó la caída libre que cuan vértigo nos afectó tanto que no supimos reaccionar el 30 de mayo, y ahí con el primer veredicto nuestro desconcierto fue total, hasta el punto de costarnos reaccionar para enfrentar la segunda vuelta, mientras se producía el desfile hacia el candidato ganador, todos en lugar de ver nuestra extraordinaria votación y las circunstancias con que lo logramos sin antecedentes en la historia colombiana, empezamos a hacerles eco a quienes buscaban responsables por doquier.

Ahí empezó la sensación del transatlántico que ahora necesitábamos que no naufragara cual Titanic, y todos así estuvimos en los momentos felices con el ascenso de esta ola verde que logró empoderar una significativa cifra de parlamentarios, una organización regional y un reconocimiento nacional e internacional. Y a fe que lo hemos conseguido, las aguas son más calmadas y el barco no naufragó, y hace con su pequeña bancada un extraordinario ejercicio propositivo, independiente y deliberante en el aspecto legislativo.

viernes, 10 de septiembre de 2010

DE BICHES A PINTONES

Carta de Sergio Fajardo:    
Medellín, septiembre 9 de 2010
Amigos,

La inacción es uno de los caminos más cortos para llegar a la extinción: ¡Vamos a movernos!.
A continuación presento una serie de iniciativas fruto de las sugerencias, observaciones y críticas de nuestros equipos de Compromiso Ciudadano por todo el país, de conversaciones con personas interesadas en el futuro del Partido Verde y de la lectura de varios artículos escritos sobre el tema.

1. Nuestra Plataforma Política. Si pretendemos ser deliberativos necesitamos una plataforma programática que el país conozca con claridad. Tenemos que revisarla, actualizarla y difundirla. Formar equipos programáticos permanentes que alimenten la discusión, que nos sirvan de base de un Centro de Pensamiento para incorporar el conocimiento riguroso como elemento central de nuestra política. Estos son ingredientes esenciales para formar un "Gobierno Paralelo" que sirva para comunicarnos con la ciudadanía y plasmar nuestras apreciaciones sobre la marcha del gobierno y del país, más allá de las expresiones de individuos inteligentes que opinan cada uno por su lado. Es importante señalar que necesitamos recoger el conocimiento de nuestras regiones e incorporarlo a la mirada nacional. En cada una de nuestras regiones y lugares donde tengamos presencia podemos organizar esquemas propios de seguimiento que sean el ¿Cómo Vamos Verde?, en analogía con los programas "¿Cómo Vamos?" que existen en unas pocas capitales de Colombia. En todo el país tenemos personas con las mejores condiciones para hacer este trabajo.

No podemos limitarnos a la agenda que imponga el gobierno nacional. Hoy hay varios temas urgentes en los cuales podemos hacer planteamientos importantes para el país. Empezando por la Violencia Urbana, la Política Ambiental, la Cultura Ciudadana, la Educación, la Cultura, y la Lucha contra la Corrupción. Por ejemplo: no podemos echarle tierra a lo que pasó en las elecciones del 14 de marzo, el conteo de los votos, el papel de las registradurías y para rematar la selección del Consejo Nacional Electoral que queda bajo el control total de la Unidad Nacional..

2. ¿Quiénes Somos? La Ola Verde evidentemente no es el Partido Verde. Fue una impresionante movilización ciudadana que encontró en nosotros un canal de expresión. Es prioritario hacer una revisión cuidadosa de las experiencias electorales, región por región, identificar qué tipo de organizaciones y estructuras tenemos y de qué manera han trabajado, y explicarnos los resultados que obtuvimos.

Ahora nos corresponde formalizar ese trabajo y respondernos la pregunta ¿Quién es verde?. Tenemos que actualizar nuestras bases de datos y hacer uso de los instrumentos de Internet para optimizar la comunicación directa con la ciudadanía. Si no nos comunicamos permanentemente, desaparecemos.

En este contexto, una tarea urgente es buscar en forma deliberada a personas que en la época electoral se acercaron a la política con nosotros y que hoy están desilusionadas y de nuevo caen en el escepticismo político. En particular, a ese grupo gigantesco de jóvenes que por primera vez vieron en la política algún sentido y que hoy no ven señales claras de nuestra parte. Lo mismo ocurre con ese gran grupo de e-activistas que participaron en la campaña.

3. La Política y el Sello Verde. La marca "Partido Verde" tiene hoy un valor político muy importante que sin duda no tenía a comienzos del año. Este valor se puede perder si no se avanza con respuestas ágiles y se entiende el papel de las regiones. La polémica suscitada alrededor de las eventuales candidaturas para la Alcaldía de Bogotá manda señales contradictorias al resto del país, que en su momento entendió la expresión "La Unión hace la Fuerza". Los Copresidentes son de Bogotá y Boyacá, y fundamentalmente ocurre lo mismo con la fuerza parlamentaria, con la excepción de la representación del Cesar.

Las próximas elecciones locales en octubre 30 de 2011 serán cruciales para consolidar el Partido Verde como una gran fuerza política nacional o para darle sepultura a la Ola Verde. Esta circunstancia nos obliga a tomar decisiones pronto y a fijar reglas de juego claras que generen confianza y ratifiquen nuestra forma innovadora de entender y hacer la política.

Para tener éxito, una condición necesaria será diseñar una estrategia nacional, que nos permita trabajar unidos en todo el país, y con todas las fuerzas regionales y locales. La versión en esta etapa de la "Unión hace la Fuerza" sería esta campaña nacional conjunta. Por eso he propuesto el Sello Verde: unos principios básicos que identifican a todas las personas que aspiren a algún tipo de representación pública en nombre del Partido Verde. Para cada cargo de elección popular tendremos unos conceptos y programas comunes, como política de transparencia en la gestión pública, la política ambiental, política de mujeres, política educativa, etc, que van de la mano de la propuesta nacional, interpretados localmente, añadiendo elementos particulares en cada región de acuerdo a sus características. Así hablaríamos de municipios Verdes, Departamentos Verdes, Concejales Verdes, Diputados Verdes, Ediles Verdes

Este tipo de trabajo requiere una organización que en múltiples formas han solicitado diferentes personas: una Escuela de Formación Política, que sea un espacio de capacitación permanente en los diferentes aspectos de la gestión pública y que recoja elementos fundamentales de campañas electorales. La virtualidad sería una herramienta poderosa para hacer dicha escuela. Graduaríamos "Candidatos Verdes" e incluso "Ciudadanos Verdes".

Todo lo anterior nos lleva a hablar de política en el marco electoral y en este punto son varios los interrogantes que necesitan una respuesta precisa si queremos construir unas reglas de juego para enfrentar las lecciones que se avecinan. Probablemente algunas de las respuestas sean transitorias con miras a las elecciones del año entrante, pero si no hay reglas de juego claras sería un fracaso. A continuación presento algunas inquietudes que he recogido en nuestros equipos regionales.

-¿Quiénes toman decisiones en el Partido Verde? ¿Cuál es la estructura regional/municipal organizativa del Partido Verde? ¿Pueden entrar nuevas personas a participar o mantienen la estructura que tenían antes de las elecciones presidenciales? La Dirección Nacional cambió su composición, ¿se puede hacer lo mismo en las instancias locales? ¿Cuál es la autonomía de las organizaciones regionales? ¿Cuáles son los criterios que determinan el concepto de igualdad al que se alude en las discusiones del Partido Verde?

-La potestad para avalar la inscripción de candidaturas es un poder grande que puede ser un "negocio" o por el contrario, la mejor forma de organización política. ¿Quiénes, cómo y con qué criterios van a dar los avales para las próximas elecciones? ¿Será lo mismo de cuatro años atrás? La discusión que se suscitó en Bogotá sobre eventuales candidaturas es un mal ejemplo para el país. ¿Se va a replicar esa situación en otros municipios de Colombia? Las reglas tienen que ser tan claras que apliquen para Bogotá o para Sevilla, Valle, o se va a desatar una "guerra de Avales". En muchos lugares del país ya hay personas que han hecho públicas sus aspiraciones y la presión del "dueño" de aval está rondando por varios municipios. Y tenemos interrogantes del tipo: ¿Cómo se manejan los recursos económicos del partido? ¿A quiénes financia el partido en su estructura organizativa?

- El Partido se transformó con el ingreso de tres ex alcaldes de Bogotá y el éxito político se debió en buena medida a la disposición para trabajar juntos y cooperar entre antiguos contrincantes políticos. ¿Para las próximas elecciones este espíritu se va a mantener en algún sentido o los líderes se deben dedicar a fortalecer sus corrientes? Por ejemplo: Si Compromiso Ciudadano entra al Partido Verde, dedicaría mis esfuerzos a trabajar por esta organización dentro del partido y por las candidaturas asociadas con Compromiso Ciudadano en las próximas elecciones?

-Es importante avanzar en el concepto de alianzas. En muchos lugares hay organizaciones, partidos y personas con quienes compartimos criterios y sin problema podríamos aliarnos. Unas reglas básicas con parámetros claros se necesitan antes de iniciar la nueva etapa electoral.

4. El 7 de Noviembre. Si nos proponemos trabajar juntos podemos sacar adelante esta agenda en un par de meses. Con seguridad hay muchos temas que ya están bastante avanzados, personas que han venido trabajando y desarrollando ideas por su propia cuenta sin esperar instrucciones de "los jefes". Abramos un proceso amplio de discusión nacional con personas que quieran aportar. Pongámonos este reto y el sábado 6 y domingo 7 de noviembre hacemos una reunión de ciudadanos verdes en Bogotá, en la que presentamos las conclusiones de este proceso y lo expresamos en:

- Balance de los primeros 100 días del gobierno del Presidente Santos.

-La Presentación de la Nueva Versión del Partido Verde, después de las lecciones aprendidas con la Ola Verde.

-La Presentación de la estrategia electoral del Partido Verde para las elecciones del 2011

-Cómo Compromiso se integra al Partido Verde.

Nosotros, Compromiso Ciudadano, estamos en disposición de trabajar para lograr estos objetivos. Estas son ideas e iniciativas que proponemos para movernos, estamos abiertos a discutirlas y enriquecerlas. Démonos la oportunidad y seguro que rápidamente pasamos de Biches a Pintones.

Sergio Fajardo Valderrama